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Encierro

Un australiano protagoniza el milagro del quinto encierro en la curva de Estafeta

El joven australiano arrollado y volteado por los jandilla en Mercaderes salió ileso milagrosamente

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Un australiano protagoniza el milagro del quinto encierro en la curva de Estafeta
Actualizado el 12/07/2017 a las 08:04
Un australiano que dijo llamarse Nathan y que corría los encierros por primera vez se libró, milagrito puro, de quedar ensartado contra las tablas en la curva de Mercaderes. “Si lo engancha lo traspasa”, explicaba luego expresivo el pastor Miguel Reta que vareaba a la supersónica manada de jandilla por detrás.
Ir ataviado de blanco y rojo y portar enrrollado el periódico como defensa en la mano no es suficiente para ser un buen corredor. El tal Nathan corría, en su caso más bien parecía un trote despistado, por uno de los tramos más complicados. Y cometió un error imperdonable. Un error que en un encierro puede ser tan caro como la propia vida. Tomó abierta la curva de Mercaderes para hacer la estatua allá donde seis morlacos de entre 500 y 600 kilos estrellaron sus cuerpos contra las tablas.
'Fetiche' que encabezaba a los Jandilla pasó a pocos centímetros del corredor. 'Hurón' ya no lo pudo evitar y golpeó con el asta en la espalda al mozo. Éste, cayó con gesto de dolor y desequilibrado sobre la cabeza de 'Gabriela', el toro que cerraba la manada. La suerte quiso que este jandilla con nombre de mujer no empitonara al australiano, que voló sobre el jabonero antes de dar con sus huesos en el suelo. Sí supo escurrirse por las tablas. Una vez recuperadas sus zapatillas, perdidas en el volteo, el tal Nathan podrá regresar a los antípodas y contar su loco ‘Running of the bulls’.
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