“La tragedia de millones de civiles que ven comprometido su futuro en Afganistán urge la agenda internacional”
El caos en el aeropuerto de Kabul representa la tragedia que supone para los afganos la vuelta de su país a manos de los talibanes. La tragedia de millones de civiles urge la agenda internacional

Publicado el 17/08/2021 a las 06:00
El mundo pudo contemplar en directo durante la jornada de ayer la tragedia que representa para los afganos la vuelta de su país a manos de los talibanes, después del fracaso sin paliativos de la operación militar liderada por Estados Unidos desde hace dos décadas con el pretendido objetivo de rescatar a Afganistán del integrismo. En el caos que se apoderó del aeropuerto de Kabul, la desesperación de los civiles se abrió paso hasta las pistas, con aviones militares estadounidenses que despegaron con personas colgadas del fuselaje que poco después perdieron la vida en su intento de huida. La desorganización en el aeródromo revela un nivel de improvisación incomprensible en este capítulo final de un repliegue que tenía fecha fija, en una instalación supuestamente controlada por 7.000 efectivos del Ejército estadounidense. La tragedia de millones de civiles que ven ahora comprometido su futuro y el de sus hijos, y la propia vida en el caso de aquellos que trabajaron de manera conjunta con la coalición internacional que ocupó Afganistán después del 11-S o de las activistas por los derechos de las mujeres, marca la agenda más urgente de la comunidad internacional. Como apremió ayer el secretario general de la ONU, los países vecinos deben mantener abiertas las fronteras y facilitar el acceso y la atención a los que huyen. Y los Estados aliados en la fallida operación militar han de completar cuanto antes la repatriación segura de sus nacionales y de los trabajadores locales, además de coordinar su posterior acogida. Las organizaciones humanitarias que permanecen sobre el terreno tienen que recibir la máxima ayuda posible en la inquietante nueva etapa que se abre en el país. Un escenario que devolvió a la Casa Blanca a Joe Biden después de un desenlace de la presencia de Estados Unidos en Afganistán que le ha dejado expuesto en Oriente Medio a las ambiciones de poderosos adversarios como China, Rusia e Irán. Y que extiende en el mundo el temor por la influencia de la vuelta al poder de los talibanes en la actividad de Al-Qaida.