Opinión
Monólogo perro
"Como mi perro es más inteligente que la mayoría de sus congéneres, y bastante más que algunos amos desquiciados que desquician a sus perros, le digo que se siente (en el suelo), y trato de explicarle la situación"

Publicado el 12/09/2026 a las 16:54
Como mi perro es más inteligente que la mayoría de sus congéneres, y bastante más que algunos amos desquiciados que desquician a sus perros, le digo que se siente (en el suelo), y trato de explicarle la situación. Mira, Sancho; la “angustia subjetiva” (sic) que sufren los ciudadanos de Ceuta es un archivo de perros de prensa (que diría Xabier Eder), radio y televisión. Pero tranquilo, tú no te alarmes, no estás en el archivo de la Stasi, como Chapu Apaolaza. Al parecer, sólo es un documento de trabajo (sic) para hacer risas tras colocar collares y microhips identificativos a las mascotas sin bozal en aplicación de la Ley de Bienestar Animal. Estos perros, con o sin dueño, expresan una opinión, en su mayoría tan previsible como los informes selectivamente desclasificados que advertían de la magnitud de la avalancha-invasión (imagina, amigo Sancho, el aforo del Santiago Bernabéu, poco más o menos), a resultas de la cual todos los ceutíes se han transformado en neonazis sajones.
Algo que se veía venir, pues su presidente Juan Jesús Vivas es un exaltado, un desleal fascista del PP. Advierto que Sancho se aburre, incorpora y amaga con irse a beber agua en la escudilla. Espera, le digo, falta lo mejor, y él, que obedece como un legionario, regresa a su puesto. Así pues -continúo- van a transformar Ceuta en un campamento gigantesco junto a infraestructuras sensibles: el puerto, almacenes del Ejército o la red de abastecimiento de agua. Sí, sí, fiel escudero, no hagas eso -digo- mientras él se lame los genitales. Escucha, ahora están en que a ver si envían al Rey a cavar su propia tumba, porque el batracio Mohamed VI cumplirá su amenaza, si Felipe VI visita Ceuta o Melilla, como ha prometido, con otra “agresión a la integridad nacional” (sic) y de ese modo nos olvidamos de Pegasus, Zapatero, la presunta financiación ilegal, y de derrota en derrota hasta la República final. ¿Me explico, Sancho?, pregunto. Asiente. Pues hala, ahora vamos a dar un paseo hasta el Palacio Real.