Opinión
Polígono de tiro de las Bardenas: 75 años en el corazón estratégico de la defensa europea

Publicado el 04/06/2026 a las 19:00
Este mes de junio de 2026, el Acuartelamiento Aéreo y Polígono de Tiro de las Bardenas Reales conmemorará sus 75 de servicio activo, desde que en 1951 iniciará su andadura como campo de entrenamiento militar. Lo que nació bajo el impulso del general navarro José Daniel Lacalle Larraga en plena dictadura, se ha consolidado hoy como una infraestructura de prioridad absoluta para la seguridad nacional y un bastión insustituible para los planes de contingencia de la Alianza Atlántica en el continente europeo.
A lo largo de tres cuartos de siglo, este territorio de 2.222 hectáreas ha vivido una profunda metamorfosis. Ha pasado de ser un rincón de adiestramiento de la aviación española a convertirse en el único campo de tiro aéreo con fuego real del Ejército del Aire y del Espacio y en el más relevante de la OTAN en suelo europeo. En un momento internacional marcado por el rearme estratégico y la inestabilidad en las fronteras orientales de Europa, esta infraestructura navarra celebra este aniversario reafirmando su valor geopolítico global.
Más allá de su innegable dimensión militar, el polígono de tiro se ha erigido en un pilar fundamental para el sostenimiento socioeconómico de la Comunidad foral, y muy especialmente de los pueblos congozantes con su Junta de Bardenas a la cabeza. El arrendamiento de los terrenos constituye una vía de ingresos importantísima para de la Comunidad de Bardenas Reales, aportando de manera histórica cerca del 84% de sus fondos anuales.
Bajo el marco del convenio de explotación actual, firmado en diciembre de 2008 con vigencia hasta 2028, el Ministerio de Defensa estipuló una inyección económica total de 210 millones de euros repartidos en dos décadas. Durante los primeros diez años, el canon anual se fijó en 7 millones de euros, una cifra que se duplicó hasta los 14 millones de euros anuales a partir de 2018. Desde el punto de vista estrictamente operativo, el Polígono representa el corazón del entrenamiento de combate de las fuerzas de defensa aérea en España. El cierre progresivo de otros campos alternativos en la península a principios de siglo consolidó a esta instalación como el único escenario disponible para realizar ejercicios aire-superficie empleando munición real y simulada.
Para los pilotos de las flotas de caza españolas, como los cazabombarderos F-18 y los Eurofighter, el polígono es el aula técnica donde obtienen y validan sus certificaciones avanzadas de combate. La geografía semidesértica y las condiciones meteorológicas del paraje navarro ofrecen unas características ideales para simular teatros de operaciones reales en el extranjero. Sin la existencia de este acuartelamiento, España se vería abocada a externalizar por completo el adiestramiento de sus pilotos de caza a otros países de la alianza, una alternativa que minaría la autonomía de la defensa nacional y dispararía los costes presupuestarios de mantenimiento de las Fuerzas Armadas.
La conmemoración de estos 75 años coincide con un giro drástico en la doctrina de seguridad de la Alianza Atlántica. La estrategia de rearme de la OTAN, acelerada por la necesidad de disuasión ante amenazas estatales contemporáneas, ha obligado a los ejércitos occidentales a abandonar los enfoques de misiones de paz aisladas para centrarse de lleno en la preparación ante conflictos convencionales de alta intensidad. Frente a los rápidos cambios geopolíticos, la Unión Europea intensifica sus acciones para reforzar la seguridad mediante la inversión y disponibilidad de recursos. A finales del año pasado, la Comisión propuso el Libro Blanco “Preparación en materia de defensa europea 2030”, el Plan ReArmar Europa y para abordar dichos retos dentro de esa estrategia europea nuestro Polígono de Tiro está llamado a jugar un papel vital.
En este escenario de alerta global, la demanda de espacios donde realizar tácticas de fuego real y de alta precisión, es imprescindible. Las Bardenas Reales da respuesta a esta exigencia continental al albergar ejercicios multinacionales masivos. Aviones de combate y tripulaciones de transporte táctico de múltiples naciones europeas acuden con regularidad a las campañas de tiro organizadas en suelo navarro para unificar criterios operativos e integrar sistemas de armas de última generación.
El peso institucional y geopolítico del Polígono de Tiro de Bardenas Reales parece blindar su porvenir. Declarada formalmente como Zona de Interés para la Defensa Nacional por el Gobierno de España en el año 2000, la base militar convive de manera singular con el Parque Natural y la Reserva de la Biosfera que la rodea. Mientras el espacio natural protegido atrae el turismo sostenible y el desarrollo de energías renovables en la región, el perímetro militar asegura el cumplimiento de los compromisos internacionales de seguridad colectiva de España.
Tras alcanzar sus 75 años de actividad ininterrumpida, el Polígono de Tiro de Bardenas encara el futuro no solo como un testigo mudo de la historia militar contemporánea, sino como una pieza estratégica vital. Su continuidad operativa sigue perfilándose como un elemento indispensable tanto para la estabilidad económica de las entidades congozantes, como para el mantenimiento del escudo de disuasión aérea que protege el suelo europeo. Pero sobre todo es el testigo de cómo Navarra es un pilar a la hora de fortalecer sus compromisos con la defensa nacional y los valores democráticos que se encierran en ella.
Gustavo Galarreta es analista en seguridad y defensa