Editorial
Turismo y queroseno
La crisis de combustibles desatada por el bloqueo al estrecho de Ormuz no se podrá utilizar como pretexto para regatear las indemnizaciones a los viajeros

Publicado el 11/05/2026 a las 05:00
La crisis energética global desatada por la guerra de Irán y su impacto directo en el precio y las reservas de queroseno ya están repercutiendo negativamente en las previsiones del sector turístico para la campaña de verano. El combustible de las aeronaves, que representa un tercio del gasto de las compañías aéreas, ha duplicado su precio en el mercado desde el inicio de las hostilidades en Irán y los países del Golfo Pérsico, obligando a las aerolíneas a corregir sus previsiones de vuelos hacia España.
Según los cálculos de las agencias especializadas en información aeronáutica, casi doscientos millones de asientos-milla dejarán de estar disponibles en el mercado. La repercusión en el tráfico de turismo hacia España, paradójicamente, no supondrá una merma en el volumen de pasajeros pero sí afectará de forma adversa al origen de los turistas y su capacidad de gasto; se frenará la llegada de viajeros procedentes de los países asiáticos y de Estados Unidos, de alto poder adquisitivo, mientras se incrementa el turismo procedente de Europa y otras áreas más próximas.
Aunque el sector turístico español resiste bien, el negocio de hoteles, comercios y restauración podrán verse afectados con la preponderancia de visitantes de un segmento ‘low cost’ y la disminución de la media de gasto que en 2025 alcanzó los 1.392 euros por visitante. Las aerolíneas estudian centrar su actividad en vuelos de mayor proximidad a España, lo que supone menor gasto de combustible.
Aunque el volumen de vuelos con dirección a nuestras zonas turísticas sigue incrementándose, hasta un 5,7% más de plazas que en 2025, y España no afronta un problema de demanda, el cambio de perfil económico de los visitantes obligará al sector a adaptarse a sus prioridades y su volumen de gasto.
Y, desde el sector aeronáutico, la crisis de combustibles no se podrá utilizar como excusa para regatear las indemnizaciones a los viajeros que ya hayan comprado sus billetes con anticipación porque, como apunta la Comisión Europea, los altos precios del combustible no deben ser considerados como circunstancias extraordinarias.