Opinión
Un año con el papa León XIV, continuidad no ruptura

Publicado el 07/05/2026 a las 18:22
El 8 de mayo de 2025 era elegido Robert Prevost como papa León XIV. Llevamos ya un año, pero pronto empezaron las comparaciones, muchos buscando ruptura con Francisco. Siempre vi continuidad, y más a partir de la audiencia privada que tuve el pasado 9 de febrero, donde hablamos de varios temas que analizo a continuación.
El papa Francisco siempre manifestó la opción preferencial por los pobres, denunciando una economía que “mata” y reclamando una Iglesia pobre y para los pobres. El papa León nos sorprendió con “Dilexi Te”, uno de sus primeros escritos -algunos dicen, dejado a medio hacer por Francisco-, colocando en el centro a los pobres. El amor a los pobres no es una opción ideológica, animando a descubrir en ellos al mismo Cristo, afirmando León que el “amor a los pobres” es el corazón de la misión de la Iglesia.
Un tema que acompañó al papa Francisco es la defensa de la paz y la condena de la guerra. El 20 de abril de 2025, en la bendición Urbi et Orbi, ofreció su último mensaje pascual, marcado por una llamada a la paz. Deseo que él ya no vio: “Quisiera que volviéramos a tener esperanza en que la paz es posible”. En sus primeras palabras, 8 de mayo de 2025, el papa León dijo: “La paz esté con ustedes. Esta es la paz de Cristo resucitado, una paz desarmada, desarmante y también perseverante”. Un compromiso que está marcando su pontificado, enfrentándose con Trump y hablando claro en su viaje a África.
El sínodo de la sinodalidad ha sido una de las señas de identidad del papa Francisco, con gran participación del laicado: “Un dinamismo de escucha mutua, llevado a cabo en todos los niveles de la Iglesia, implicando a todo el pueblo de Dios”. Un camino no siempre bien entendido en la propia Iglesia. León XIV, en sus primeras palabras de saludo, dijo: “Queremos una Iglesia sinodal, que camine, que busque la paz, que busque siempre estar cerca de quienes sufren”.
Los abusos sexuales en el seno de la Iglesia es un tema que el papa Francisco situó como prioritario. El dolor de las víctimas conmovió al papa que inició una “cruzada” para intentar hacer justicia. Decisiones de Francisco, no siempre bien entendidas, ayudaron a crear conciencia en la Iglesia de la necesidad de abordar este tema con realismo, verdad, justicia y reparación, colocando en el centro a las víctimas. Este tema despertó un gran interrogante, y el pasado 16 de abril, en Roma, León XIV fue muy explícito: “Ante el dolor, plantearse preguntas en lugar de defenderse. Constatar el mal en lugar de restarle importancia. No encerrarse en el temor al escándalo, sino aceptar recorrer caminos exigentes de verdad, justicia y sanación».
La opción de Francisco sobre los inmigrantes fue positiva y siempre muy clara, aunque no siempre bien entendida, cuando dijo: “Nuestros esfuerzos ante las personas migrantes que llegan pueden resumirse en cuatro verbos: acoger, proteger, promover e integrar” (Fratelli Tutti. 129). León XIV, en el final de su viaje a África, manifestó que la inmigración es “un desafío muy grande…, pero cuando llegan las personas son seres humanos y merecen el respeto que cada ser humano tiene por su dignidad humana” (23-4-26). Su visita a Canarias es su mayor compromiso, sueño que Francisco no pudo cumplir.
Sobre la mujer en la Iglesia, Francisco fue muy claro: “Las reivindicaciones de los legítimos derechos de las mujeres plantean a la Iglesia profundas preguntas que la desafían y que no se pueden eludir”. Francisco determinó que las mujeres se convirtieran en miembros con derecho a voto en el sínodo por primera vez en la historia. Nombró a la hermana Simona Brambilla prefecta del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada. Por primera vez nombró a una mujer, la religiosa franciscana Raffaella Petrini, presidenta de la Pontificia Comisión para el Estado de la Ciudad del Vaticano y gobernadora del Estado del Vaticano. A su vez, el papa León manifestó: “Espero seguir los pasos de Francisco, incluyendo la designación de mujeres en algunos roles de liderazgo, reconociendo sus dones y su contribución”. En mayo de 2025 nombra a Tiziana Merletti secretaria del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y posteriormente a Simona Brambilla como miembro del Dicasterio de los obispos.
Siguiendo los pasos del papa Francisco, que visitó 23 prisiones tanto de Italia como en otros países, el papa León en su viaje a Guinea Ecuatorial visitó la prisión de Bata. Como Francisco, León les llevó un aire de esperanza: “Dios jamás se cansa de perdonar. Él abre siempre una puerta nueva a quien reconoce los propios errores y desea cambiar. No permitan que el pasado les robe la esperanza en el futuro”. Y en estos días hemos sabido que el 10 de junio el papa León visitará la prisión de Brians 1, en su visita a Cataluña, un gesto que consolida su mirada misericordiosa y de esperanza hacia el mundo de la cárcel.
No nos empeñemos en buscar diferencias donde hay continuidad; no busquemos muros donde hay puentes, ni confusión donde hay claridad. No hay ruptura, hay continuidad, la realidad es tozuda. El Espíritu es sabio y nos ha regalado el papa que la Iglesia necesita en este momento.
Florencio Roselló Avellanas O de M. Arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela.