Editorial
Asideros políticos sin fronteras
Pedro Sánchez trata de recargar su relato contra la guerra y las derechas en la cumbre progresista de Barcelona en busca de un revulsivo electoral que le mantenga vivo en España

Publicado el 20/04/2026 a las 05:00
La cumbre progresista celebrada en Barcelona con la participación de algunos de los principales líderes de Sudamérica, encabezados por el brasileño Lula da Silva y la mexicana Claudia Sheinbaum, ha permitido a Pedro Sánchez aislarse del ruido provocado por el juicio a Ábalos, correspondiente a la trama de las mascarillas, y por las debilidades electorales del PSOE.
Pero la cita internacional le ha servido para sumar adhesiones de peso al relato con el que pretende liderar la oposición a la guerra y al avance de las derechas extremas, en un contexto mundial marcado por la crisis de Oriente Medio. Si el presidente del Gobierno y secretario general de los socialistas buscaba un espaldarazo a su estrategia de confrontación contra Donald Trump, cuyas diatribas sacuden también a Latinoamérica, lo ha podido encontrar en un encuentro que le ha regalado eslóganes como el del gobernador de Minnesota, el demócrata Tim Waltz: “No es América, primero; es la humanidad, primero. Adelante, España”.
Apoyos sin fronteras para un Sánchez que necesita recargarse de argumentos en busca de un revulsivo electoral en su propio país que se antoja complicado, como señalan los resultados de las últimas elecciones autonómicas y coinciden en pronosticar los sondeos en una Andalucía en precampaña.
En cualquier caso, el ‘no a la guerra’ que abanderó frente a las críticas e, incluso, la incomprensión de quienes consideraban una temeridad plantarse ante Trump sale fortalecido de la reunión. La cumbre, rematada con la normalización de relaciones con México en la primera visita de su presidenta tras el conflicto por la Conquista, contrasta con la otra España representada por el recibimiento del PP y Vox en Madrid a la líder opositora venezolana, María Corina Machado, que zanja su estancia sin reunirse con el Gobierno por desinterés mutuo.
Lula y Corina, las dos caras de América, en las dos de España: Madrid y Barcelona. Pero tanto Venezuela como Oriente Medio necesitarán de acuerdos internacionales entre diferentes para recuperar la estabilidad.
