Editorial
Oportunidad para Líbano
Trump anuncia una tregua en la ofensiva israelí en el sur del territorio libanés con la que busca allanar la negociación con Irán

Publicado el 17/04/2026 a las 05:00
Si las mejores previsiones se cumplen, los libaneses amanecerán este viernes con un alto el fuego después de seis semanas de ofensiva de Israel contra el sur del país y Beirut. La expectativa de tregua no resulta tanto de la preocupación por las consecuencias de la operación militar hebrea -matanzas de civiles, más de un millón de desplazados, pueblos borrados del mapa e infraestructura sanitaria destruida- cuanto de la urgencia que demuestra Donald Trump por lograr un acuerdo que ponga fin a la guerra contra Irán que, junto a Benjamín Netanyahu, desató el 28 de febrero.
Las órdenes del presidente estadounidense, una vez más, tuvieron que ceder paso a lo realmente posible. Lo que la Casa Blanca anunciaba como conversación entre el presidente libanés y el primer ministro israelí -habría sido el primer contacto de alto nivel desde 1983 entre los dos países- se limitó a un intercambio telefónico de Joseph Aoun con el secretario de Estado, Marco Rubio, y el propio Trump.
Aunque Washington se esfuerce por apuntarse el rédito de atraer a Netanyahu a una pausa que este no deseaba, la sensación mayoritaria sitúa a Irán en el origen de la presión para que el territorio libanés termine por fin incluido en el alto el fuego general que ha serenado el enfrentamiento en Oriente Medio, aunque no sus efectos en todo el mundo. El empeño pacificador del republicano culminará, según su versión, con un encuentro de Aoun y Netanyahu en el Despacho Oval. Hoy no parece tan sencillo.
La tregua aliviará a los libaneses si Tel Aviv se compromete a cumplirla. Y el ataque del jueves al puente de Qasmeh, el último gran cruce operativo hacia el sur del río Litani, ya ha partido el país en dos. Hezbolá anuncia que respetará el cese de hostilidades. Los soldados hebreos mantendrán sus posiciones en el sur de Líbano, donde Tel Aviv aspira a implantar una zona de amortiguación a base de demoliciones ilegales que justifica por su seguridad nacional. Aunque la milicia chií lanza sus cohetes desde más al norte contra los residentes fronterizos a los que Netanyahu prometió una victoria por la fuerza que se le resiste.
