Opinión
La Luna y la Tierra en guerra
Como en 1972 con Vietnam, Estados Unidos retoma la carrera espacial en plena crisis bélica con Irán para intentar demostrar al mundo su poder tecnológico y militar

Publicado el 03/04/2026 a las 05:00
La misión Artemis 2 con la que Estados Unidos quiere reconquistar la Luna abre una nueva dimensión en la carrera espacial, cincuenta años después del fin de los viajes tripulados al satélite. Si entonces el propósito era la demostración simbólica del progreso frente a la URSS, en una especie de nueva era de los descubrimientos, el reto que asume ahora EE.UU es de una trascendencia sideral en el pulso que libra con China por la supremacía económica.
El objetivo ya no es sólo ratificar su poder tecnológico. El ‘gran salto para la humanidad’ que supuso para Neil Armstrong pisar por primera vez un mundo árido en 1969 se adentra en un terreno mucho más estratégico. La Luna dejará de ser un destino de ida y vuelta para convertirse en una fuente codiciada de recursos y de exploración científica a través de la creación de colonias estables y habitadas. Puede sonar a ciencia ficción, pero la NASA proyecta en apenas dos años el regreso de los alunizajes.
Con la misión Artemis 2, manda una señal inequívoca de sus aspiraciones por la hegemonía. Lo hace con el cohete más potente, en el viaje espacial tripulado a más distancia de la Tierra -400.000 km-. La cápsula Orion que permitirá rodear la Luna y regresar a casa en unos 10 días constituye una prueba de fuego también para Europa, participante por medio de la Agencia Espacial Europea (ESA) y de Airbus. El módulo de servicio es obra de la ESA y de él depende la supervivencia de los cuatro tripulantes al controlar la propulsión, así como el abastecimiento de agua, el oxígeno y la climatización en un mundo hostil a más de cien grados bajo cero.
En una segunda fase, las bases podrían incorporar un reactor nuclear de fisión para asegurar energía en la oscuridad del satélite. El colonialismo lunar es una oportunidad para la industria espacial, representada en España por un buen ramillete de empresas.
Y como entonces, es inevitable la referencia bélica. En 1972, fecha de la misión del Apolo 17 que puso fin a la aventura lunar, EE.UU libraba un pulso en Vietnam. Esta vez, la carrera por la Luna se retoma en un mundo en guerra que no sabe cómo salir del avispero de Irán.