Opinión
El PP resiste la ola de Vox, y el PSOE se hunde
"Los populares vencen sin brillo las elecciones en Aragón, en unos comicios que vuelven a resaltar el notable crecimiento de los de Abascal. Los socialistas suman un nuevo varapalo"

Publicado el 08/02/2026 a las 22:39
La segunda cita autonómica adelantada en las urnas, apenas mes y medio después de la de Extremadura, deja una fotografía similar en Aragón respecto a los principales partidos nacionales en liza, y parece ir marcando una tendencia a la espera de lo que ocurra el próximo mes en Castilla y León. Con el añadido no menor de que los resultados de Aragón suelen ser predictivos de lo que luego termina pasando en las elecciones generales. El Partido Popular revalida su victoria en la figura de Azcón, pero con un resultado notablemente inferior y muy alejado del esperado por los populares cuando adelantaron los comicios. Hoy están peor que cuando se abrieron las urnas; Vox continúa en una ola claramente ascendente a lomos del hiperliderazgo de Abascal, pescando como nadie en el río revuelto del desencanto ciudadano; y el PSOE de Pedro Sánchez sigue en una caída libre a la que no se le adivina final.
Si en Extremadura los socialistas obtuvieron el peor resultado de su historia, el varapalo, sin llegar a perforar su suelo en Aragón, no es menor. Y el mensaje para Pedro Sánchez es nítido, toda vez que la decisión de apostar por una exministra de su Gobierno ha sido respondida con rotundidad por los electores. Acorralado por los escándalos y los supuestos casos de corrupción, está por ver hasta dónde está dispuesto Sánchez a hundir al PSOE sin asumir responsabilidad ninguna. El Partido Popular ha buscado con el adelanto de estos comicios autonómicos una doble estrategia. Y es cierto que consigue castigar a Pedro Sánchez en las urnas, pero queda muy lejos en su intento por zafarse de la dependencia de Vox. Porque es el partido de Abascal el que sale notablemente reforzado de estas citas electorales y está dispuesto a aumentar sus exigencias. Los de Abascal están capitalizando claramente el voto del enfado y el descontento. Pero es ahora cuando deben decidir si se decantan por la política útil o si siguen en una permanente estrategia de bloqueo que en nada ayuda a la resolución de los problemas ciudadanos. La crispación política, además de dificultar la gobernabilidad y la estabilidad que demanda el país, da aire a los extremismos. Y el PSOE y el PP deberían reflexionar hacia dónde les lleva su estrategia polarizante.