Opinión
"Es injusto, sí. Pero no todos los muertos son iguales"
Es pronto para saber el impacto que tendrá en Trump y sus seguidores el conflicto en Minnesota


Publicado el 26/01/2026 a las 17:25
Algunos recordamos la escena, en una carretera de la Nicaragua sometida a la dictadura de Somoza, a mediados de 1979. En un control de la Guardia Nacional un periodista de la ABC, Bill Stewart, baja de su coche, se identifica como periodista, es obligado a tumbarse en el suelo y uno de los soldados le dispara a quemarropa. Mucho antes de las redes sociales, las imágenes del asesinato de Stewart sacudieron a Estados Unidos y a todo mundo y aceleraron la caída de Somoza, que en cualquier caso estaba próxima.
Quince años antes, en Misisipi, tres activistas por los derechos civiles, James Chaney, Andrew Goodman y Michael Schwerner eran asesinados por el Ku Klux Klan. Goodman y Schwerner eran blancos, y aunque el director del FBI, Edgar J. Hoover, no era precisamente un defensor de los derechos humanos, volcó toda la fuerza de la organización en aclarar el crimen.
Es injusto, lo sabemos, pero en la práctica hay diferentes categorías de víctimas. Los miles de muertos en la guerra civil de Nicaragua y las decenas en la lucha por los derechos civiles en el sur de Estados Unidos no valían lo mismo que los blancos asesinados en el mismo contexto.
Así que habrá que ver qué pasa en Mineápolis y en el resto de Estados Unidos tras las muertes de Renee Nicole Good y Alex Pretti en los últimos días. No solo es que fueran blancos, es que sus biografías les alejan del activismo radical. Es más, en el caso de Pretti, que llevaba un arma legal, algunos defensores de la Segunda Enmienda muestran su desasosiego: si el mero hecho de portar una pistola justifica que unos agentes te disparen, ¿dónde queda el derecho a llevar armas?
Es pronto para saber el impacto que tendrá en Trump y sus seguidores el conflicto en Minnesota. El perfil de las últimas víctimas de la policía de inmigración va a levantar muchas preguntas.
Es injusto, sí. Pero no todos los muertos son iguales.