Opinión
La paradoja de la Policía Foral: la institución por la que nadie apuesta y en la que más confía la ciudadanía navarra


Actualizado el 22/01/2026 a las 11:18
Recientemente ha salido publicada la encuesta sobre la confianza ciudadana en las instituciones y su percepción en la prestación de los diferentes servicios públicos en Navarra, siendo la Policía Foral la institución y el cuerpo de seguridad que ostenta el grado de confianza más alto, estando en el primer puesto con una nota de 6,4.
Otro de los datos es el de la seguridad ciudadana, con un 14%, ocupa el cuarto puesto entre los principales problemas de Navarra, según los resultados de dicha encuesta. Es un dato importante que debe ser analizado por nuestros dirigentes, máxime con el aumento alarmante de la criminalidad en Navarra, pero eso daría para otro artículo aparte. Además, se debería hacer un análisis exhaustivo ante el alarmante y trágico aumento desproporcionado de los fallecidos en las carreteras navarras.
¿ERES SUSCRIPTOR? AQUÍ TIENES MÁS INFORMACIÓN SOBRE ESTE TEMA
Amplía la información sobre OPINIÓN en la edición e-paper de Diario de Navarra, disponible a diario para suscriptores de papel y PDF
Actualmente, la Policía Foral de Navarra está en un punto de inflexión crucial para su desarrollo e impulso o, por el contrario, para su retroceso y repliegue, pero, ¿cuál es el problema?
Que llevamos muchos años demandando a los diferentes grupos políticos y al propio Gobierno de Navarra que apuesten de verdad por la Policía Foral en la cual no creen, ni por la cual apuestan. Que se cumpla con el modelo policial decidido por el Parlamento de Navarra, en el sentido de que el cuerpo autonómico se convierta en esa “Policía integral y de referencia” y sea de verdad el referente de la seguridad pública en Navarra.
Muchos años demandando cuestiones referentes a la gestión de la sala del 112, a la reglamentación de la “pasarela” de policías locales de Navarra a la Policía Foral, muy solicitada por muchos de aquéllos y que supondría la incorporación inmediata de funcionarios formados con el mismo curso básico, que conocen el entorno y problemática de la respectiva zona y que pondría solución a la grave crisis de personal y problemas que atraviesan muchos municipios.
No obstante, hay un tema fundamental, que es la falta de personal en prácticamente todas las unidades de la Policía Foral, sin el cual todo lo demás se queda en agua de borrajas, máxime cuando la Policía Foral tiene la responsabilidad de asumir la seguridad pública en toda la Comunidad Foral, pero con la ratio más baja de agentes de entre todos los cuerpos policiales que operan en Navarra. Seamos sinceros, el trabajo en este oficio lo realizan las personas, no máquinas o la IA.
Actualmente, casi la mitad de la plantilla tiene entre 50 y 60 años y en dos legislaturas va a haber que reponer a alrededor de 500 policías forales, cuando tener un policía operativo cuesta alrededor de dos años entre la oposición y el curso básico de formación.
Para que la Policía Foral fuera realmente integral y de referencia necesitaría crecer hasta alcanzar un número de entre 1600-2000 policías forales y, para eso, es absolutamente imprescindible la convocatoria de la Junta de Seguridad y el acuerdo entre la Administración estatal y foral para el incremento del tope de efectivos en la Policía Foral, establecido desde hace 15 años en 1200 policías forales.
Recientemente, la nueva Consejera de Interior señaló que uno de sus mayores retos en el poco más de un año que falta para el final de la legislatura va a ser la culminación de la transferencia de Tráfico, pero para eso hacen falta tanto recursos materiales, como humanos.
Sabe perfectamente la Consejera que sin la celebración de la Junta de Seguridad no puede haber OPEs, ni “pasarela” de guardias civiles de la Agrupación de Tráfico y, por tanto, no puede haber culminación ninguna de la competencia de Tráfico a Navarra. No sólo eso, sino que, sin Junta de Seguridad y aumento de efectivos, lo que está comprometida es la propia supervivencia de la Policía Foral.
En este sentido, por parte del Sindicato de la Policía Foral (CSIF/SPF), tendemos la mano a la nueva Consejera y al equipo de Interior para trabajar en el desarrollo de la Policía Foral, así como en el impulso de los reglamentos pendientes señalados en la Ley de Policías de Navarra, pero sobre todo, lo que le demandamos es la convocatoria a la mayor urgencia de la mencionada Junta de Seguridad, suspendida y retrasada varias veces, que debería haberse celebrado hace mucho tiempo y cuya celebración depende únicamente de la voluntad política de los Gobiernos de España y de Navarra.
Mano tendida, pero también seremos exigentes para que esos buenos propósitos se traduzcan definitivamente en hechos y no se queden únicamente, como hasta ahora, en bonitas palabras para la galería.
“¡Dios, que buen vasallo si tuviese buen señor!".
Roberto Valencia, representante sindical del Sindicato de Policía Foral – CSIF/SPF-, sindicato mayoritario en Policía Foral