Opinión
La gallina de los huevos de oro
La actualización de la plusvalía municipal deja claro el mensaje: si eres familia media, vas a pagar más

Publicado el 16/01/2026 a las 05:00
E L Gobierno aprobó el pasado 23 de diciembre el Real Decreto-ley 16/2025, actualizando los coeficientes máximos de la plusvalía municipal para 2026, ya denominado popularmente “el catastrazo”. Como la vivienda ha subido mucho de precio, los inmuebles deben subir en el catastro para acercarse a la realidad. Bastante lógico, ¿no?
Ojo porque el Estado decide que su vivienda “vale más”, no porque exista una riqueza real nueva, sino porque la moneda vale menos. Se confunde deliberadamente subida nominal de precios con ganancia real y, sobre esa ficción, se recalculan los valores catastrales. Ejemplo, usted vende una casa que compró en 2018 y la vende por un 30% más de lo que la compró, si la inflación acumulada de estos años es del 30%, ¿me quiere decir cuál es su ganancia?.
La actualización de la plusvalía municipal para 2026 deja además un mensaje claro: si eres una familia media, vas a pagar más. Las subidas de hasta el 40% se concentran en quienes venden entre los cinco y los once años. No castigan al especulador que compra y vende en meses, castigan al propietario que necesita cambiar de casa tras una década. Conviene recordar que cerca del 80% de los hogares vive en una vivienda en propiedad.
Esos ingresos van a los ayuntamientos, que son los mismos que no están sacando suelo edificable. Estos sí que especulan al no facilitar el suelo para satisfacer la demanda. Ellos tienen el poder de marcar con su dedo mágico el terreno que se puede edificar y el que no. Ya sabemos que hay más culpables como todo el muro de la legislación que hay que saltar, pero demasiadas veces vemos como los políticos señalan a otros culpables, pero no buscan soluciones que funcionen.
El contraste es aún más sangrante cuando se observan las cifras macroeconómicas. El sector público español recauda más de 52.000 millones de euros anuales en impuestos ligados a la vivienda (datos del Instituto de Estudios Económicos, 2024), pero solo destina algo más de 7.000 millones a políticas de vivienda. ¿Qué se puede comprar con 52.000 millones? Difícil de hacerse una idea, pero vamos a hacer una división de lo más rudimentaria para verlo. Con 52.000 millones podrían construirse unas 174.000 viviendas de 300.000 euros, no está mal, “¿no?”. Según el Banco de España, la demanda no cubierta supera las 700.000 viviendas. No sería la solución definitiva, pero en cuatro años el problema estaría razonablemente encauzado. Que sí, que ya sé que esto no se puede hacer, pero se podría ir en esa dirección, ¿no es lógico que, si según dicen, la vivienda es el mayor problema de los españoles se dedicara casi todo lo recaudado a solucionarlo?
Por hacer una foto de la situación fiscal; tenemos récords históricos de recaudación año tras año, recibimos miles de millones de los fondos europeos Next Generation, pero con esto y con todo no llega para contener el déficit (gastamos más de lo que ingresamos) y como consecuencia mantenemos una enorme deuda pública del 110% del PIB como si fuéramos un país en guerra. Recemos para que la próxima crisis tarde en llegar, porque si no ¿de dónde va a salir para poder devolver el dinero a los acreedores? El esquema es tan simple como inquietante: se imprime dinero en exceso (y pierde su valor), el ciudadano se empobrece, no se ajustan los impuestos deflactándolos, y el Estado recauda más.
A trabajadores y jubilados se les repite el mantra tranquilizador: no se queje, le hemos subido el sueldo o la pensión conforme a la inflación. La pregunta es sencilla: ¿gana más con esa subida de nómina? No, gana exactamente lo mismo en términos reales, y eso en el mejor de los casos. En Navarra en los últimos siete años el IRPF solo se ha deflactado en dos ejercicios. Y en el próximo ajuste (para la declaración que viene en la primavera de 2026) la corrección por inflación se limitará únicamente a quienes ganen menos de 30.000 euros. A partir de esa cifra, el mensaje es evidente: usted es rico. Enhorabuena.
Carlos Medrano Sola es economista en www.carlosmedranosola.com