Opinión

Bildu-PSN: crónica de un ‘sorpasso’ anunciado

"El tiro de gracia al PSN se lo ha dado, cómo no, el ahora repudiado Santos Cerdán, que lo ha sido todo en el socialismo foral, como lo evidencia la icónica imagen de Chivite cuadrándose ante él"

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Manuel Sarobe

Actualizado el 09/12/2025 a las 23:31

Era solo cuestión de tiempo. Según una reciente encuesta, Bildu superaría ya al PSN en unas elecciones forales. De ser así, y dado que el bloque llamado progresista -a pesar de incluir a la formación más cavernícola de Occidente- conservaría la mayoría en el Parlamento, los herederos de ETA tendrían por primera vez a su alcance la presidencia de Navarra. Los socialistas se han empleado a fondo para llegar a este inédito escenario. Su política cortoplacista, cuyo único objetivo era tomar el poder a cualquier precio, pasaba por alimentar al monstruo que ha acabado devorándolos. Y ello, además, sin exigir a los blanqueados batasunos contrición alguna por su siniestro pasado. Los abertzales dan mil vueltas en estrategia política a unos socialistas que han pecado, una vez más, de pardillos. Su apoyo externo a María Victoria Chivite les ha colocado en una posición muy cómoda. Condicionan la acción de gobierno bastante más de lo que lo hacen los restantes socios de la cirbonera, pero sin desgaste alguno, al no asumir ninguna responsabilidad directa en la gestión, mientras Geroa, por ejemplo, se achicharra por su estrepitoso fracaso en Sanidad. Al sombrío futuro del PSN contribuye también su mal hacer. 

Navarra es una comunidad con altísimos impuestos cuyos servicios públicos se han deteriorado notablemente desde que las fuerzas del cambio alcanzaran el poder allá por 2015. Son datos, no opinión. El tiro de gracia al PSN se lo ha dado, cómo no, el ahora repudiado Santos Cerdán, que lo ha sido todo en el socialismo foral, como lo evidencia la icónica imagen de Chivite cuadrándose ante él. Aunque lo que más juego está dando en las conversaciones de barra de bar sea la imagen de la Paqui quemando la Visa de Servinabar en El Corte Inglés como si no hubiera un mañana, no es eso lo peor. Porque, más allá de lo que Cerdán pueda haberse llevado crudo, el mayor daño que se le puede imputar es su papel de muñidor de la política de pactos que ha posibilitado que los socialistas, traicionando su palabra, sus principios y sus valores, se hayan dejado sodomizar por todas esas fuerzas que proclaman su deseo de acabar con el régimen del 78 al que debemos el período de paz, libertad y prosperidad más duradero de nuestra reciente historia. 

Ahora sabemos que el verdadero propósito del milagrés no era hacer gobernable España, lo cual podía tener un pase. Lo que buscaba, según las investigaciones, era posibilitar ejecutivos, como el de Navarra, prestos a adjudicar obras de las que sacar tajada. Y ello mediante oscuras maniobras de funcionarios dignos de toda sospecha premiados -también por Bildu- con inusuales prórrogas en el cargo mientras se represaliaba a los que denunciaron las múltiples irregularidades. Con este decadente panorama de fondo se plantó aquí Otegi para sacar rédito de la corrupción socialista, erigiéndose en garante de la ejemplaridad en la gestión de lo público. También, frótense los ojos, como valladar frente al autoritarismo e impulsor de políticas de democratización profundas. Hay que ser muy canalla para que quien sigue sin condenar el asesinato del adversario venga a reírse a nuestra cara de este modo. Que alguien me acerque una palangana, por favor. Laura Aznal habló de reforzar el autogobierno, cuya mayor amenaza representan los propios abertzales, como lo prueba la decapitación de la corona real del escudo foral, símbolo de nuestra soberanía. Han sustituido la bandera de Navarra por un ridículo tapete con el juego del tres en raya. 

El destierro de los reyes navarros del paseo Sarasate va en la misma línea. “Nunca votamos nuestro régimen político”, se quejó Aznal. Una verdad a medias, pues omitió decir que los abertzales no votaron la Ley de Amejoramiento, pilar de nuestro autogobierno, porque el 5 de marzo 1982 los parlamentarios de HB prefirieron irse de pintxos -supongo- en lugar de asistir a la sesión parlamentaria que aprobó dicha norma. Por cierto, Navarra no necesita más autogobierno, sino saber ejercerlo en beneficio propio en lugar de utilizarlo para pegarnos un tiro en el pie, como vienen haciendo Barkos y Chivite desde 2015, presionados por Bildu. No lamento en absoluto que los socialistas se ahoguen en su propio vómito, porque se lo han ganado a pulso. El problema es que su inmensa torpeza nos aboca a un panorama desolador. 

Lean el programa de Bildu y entenderán el porqué; preparen la cartera, olvídense de modernizar el tren, del Canal de Navarra… y despídanse de unos empresarios cuyos beneficios pretenden limitar. Y recuerden que nuestro bienestar no cae del cielo, sino de unas políticas opuestas a las que ellos proponen. Dicen que las grandes inversiones se van a Zaragoza, donde acabaremos yendo a todos trabajar, porque tienen mucha agua. Aquí también hay agua. Lo que no tienen los maños es a Bildu. Con los abertzales ‘on fire’, los socialistas tocados y hundidos, sin viso alguno de recuperar la cordura, y una sociedad indolente que solo piensa en el próximo concierto en el Navarra Arena, o reaccionamos ya o nos la pegaremos irremediablemente. Navarra será lo que los navarros quieran, dijo también Aznal. En eso lleva toda la razón. Los batasunos siempre han tenido muy clara su hoja de ruta. ¿Y el resto? 

Manuel Sarobe. Notario

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