Dulanz
Pablo Iglesias: de la agitación al señalamiento


Publicado el 14/11/2025 a las 12:57
Dentro de esa espiral de degradación moral que azota a España de unos años a esta parte, quien fuera vicepresidente de este país se ha apuntado la última barbaridad. Pablo Iglesias, otrora líder espiritual de Podemos y ahora tertuliano ultra, utiliza su propio medio de comunicación para cargar contra el periodista agredido en Pamplona hace dos semanas en los graves incidentes provocados por la izquierda abertzale.
Iglesias, llegando casi a justificar que lo apalearan “los antifascistas”, insinuó incluso que en realidad se trataba de un infiltrado de la policía.
Que un profesional de la comunicación, visiblemente acreditado por cierto como periodista de El Español, acabase en el hospital por las patadas y puñetazos de los violentos de siempre, debería ser intolerable en cualquier democracia madura. Sin embargo, poco se puede esperar de quien apostaba por dar conferencias en Herriko Tabernas y defiende además que detrás de ETA hay “explicaciones políticas”.