"Nada hay que agradecer a quien ha matado a traición a otra persona, y menos si ha matado a niños. Nada. Nada hay que lo justifique. Nada hay que lo compense"

Publicado el 02/11/2025 a las 05:00
La pasada semana falleció en San Juan de Luz un ciudadano francés de nombre Jacques. Al conocerse su fallecimiento, EH Bildu mostró en redes su agradecimiento a esta persona, y Sortu retuiteó el agradecimiento. Jacques Esnal fue un miembro del comando Argala de ETA. El 11 de diciembre de 1987, antes de amanecer, este comando hizo explotar un coche bomba con 250 kilos de amonal, aparcado junto a la casa cuartel de la Guardia Civil en la avenida de Cataluña de Zaragoza. El edificio quedó absolutamente destruido, de hecho hoy es un solar, asesinando a once personas -cinco de ellas niños- y dejando más de setenta heridos. Esnal fue detenido en 1994 y condenado a cadena perpetua, si bien abandonó la prisión en 2022. Cualquier persona en su sano juicio se preguntaría qué hay que agradecer a Jacque Esnal, qué tienen que agradecerle Bildu y Sortu. Nada hay que agradecer a quien ha matado a traición a otra persona, y menos si ha matado a niños. Nada. Nada hay que lo justifique. Nada hay que lo compense. Nada hay que nos haga olvidarlo.
Sin embargo, en esta Navarra irreconocible que nos ha tocado vivir, existe un gobierno soportado por EH Bildu. En nuestro país, España, existe un presidente sostenido por EH Bildu. Y nada ha dicho el partido al que pertenecen la presidenta de Navarra y al presidente de España de esta aberración. Por fortuna, son muchos los miembros de Bildu que creen que nada hay que agradecer a un asesino de niños. Por fortuna, las personas menores de treinta y cinco años ni tan siquiera sabrán quién es, y no acudirán a sus homenajes. Pero los dirigentes del partido que sí lo conocen, sí saben qué hizo y quién fue, si irán. Lógico, algunos de ellos compartieron banda terrorista con el Francés. Eran compañeros y tal vez amigos. Y ese es el problema, la falta de un muro ético no solo en Bildu, sino en el resto de partidos políticos. Mientras se le haga un homenaje al asesino de cinco niños no se está preparado para actuar normalmente en política. Mientras que cualquier partido político presente en sus listas hasta seis condenados por asesinatos, y decenas de miembros de organizaciones terroristas, esos partidos no han aprendido bien qué es y en qué se basa la democracia de la que ahora se aprovechan.
Y mientras que la presidencia de Navarra se sustente en los imprescindibles votos de ese partido, por mucho que se quiera blanquear, algo funciona mal en nuestra tierra. Bildu debe hacer política. Tiene derecho a hacer política. Pero en democracia, simultanear el hacer política con introducir asesinos en listas electorales, tener de máximo responsable a un secuestrador, o hacer homenajes y agradecimientos a asesinos de niños no es posible, y Bildu debería saberlo. Democracia es respeto. Democracia es convivencia. Y estos hechos son contrarios al más mínimo respeto y a la más mínima voluntad de convivencia. Deben elegir entre lo uno o lo otro. Es necesario elegir un camino u otro. Y la presidenta del Gobierno de Navarra también debería elegir entre un camino u otro. Porque la presidenta del Gobierno de Navarra lo ha sido, en dos ocasiones, gracias al apoyo de Bildu. Porque en ninguna de las dos ocasiones ganó el proceso electoral. Porque no hubiera llegado al puesto sin el favor y la connivencia de quienes ponen asesinos en listas, agradecen sus servicios a Esnal son dirigidos por un ex compañero de banda. Y llegar al puesto con esos apoyos, y realizar a cambio determinas condiciones, es, lo siento presidenta, validar la violencia que emplearon.
Porque si tan claro tuvieran que solo es posible el uso de la vía democrática no estarían hoy, años después de la desaparición de ETA, homenajeando a los más crueles de los terroristas, agradeciendo no se sabe muy bien qué a los peores asesinos, incluyendo en las listas electorales a gente que militó en una banda terrorista que mató, hirió y persiguió a otras personas por el único delito de formar parte de otras elecciones bajo las siglas de partidos que no les gustaban. Puede que ETA no exista, pero aún quedan muchos nostálgicos del terrorismo. Puede que ETA no exista, pero hay muchos que aún homenajean a personas porque fueron de ETA. Puede que ETA no exista, pero hoy en día hay quien debe su puesto a quienes años atrás, justificaban y daban apoyo político a ETA, a quienes, según sentencias de la Audiencia Nacional, aceptadas de conformidad, eran ETA. O se está con los nostálgicos del terrorismo o se está con la democracia. O se está con ETA , o con los que agradecen sus servicios a quienes mataron por ETA, o se está con Navarra. Piénselo, señora presidenta.
Juan Frommknecht Lizarraga. Abogado y concejal de UPNen Etxarri Aranaz