Historia y crecimiento económico
"Cuando una de las mujeres de Ábalos cobraba de la administración sin realizar trabajo alguno el PIB, subía. Si eso hubiese pasado en el sector privado las cuentas de su empresa habían empeorado y el PIB habría bajado. ¿Qué tipo de crecimiento queremos?"

Publicado el 01/11/2025 a las 05:00
El Premio Nobel de Economía del año 2025 ha sido concedido a Joel Mokyr (Holanda), Philippe Aghion (Francia) y Peter Howitt (Canadá). Sus estudios muestran convergencia entre modelos matemáticos y la evolución histórica. Algunos investigadores buscan que dichos modelos (aproximaciones a la realidad) se adapten a los sucesos históricos. Esta técnica puede ser útil para ser publicada en revistas académicas, lo cual aporta puntos a nivel profesional, pero no sirve para tomar decisiones que mejoren la vida del conjunto de la comunidad. No es el caso que vamos a analizar ahora, y del que se pueden adelantar dos conclusiones.
En primer lugar, las nuevas medidas para aumentar el crecimiento económico. En segundo lugar, a las universidades les cuesta adaptarse al mundo real. Llegan a existir asignaturas en las que un profesor mantiene la materia invariante….como si el mundo fuese siempre igual, y sin embargo, lo único que no cambia es el cambio. Mokyr ha clasificado los requisitos del crecimiento sostenible. Permitir la competencia, fomentar la innovación, ambiente intelectual crítico o reducir las barreras a la entrada que acostumbran a establecer las empresas más poderosas son prioridades absolutas. Cuidado: si se permiten puertas giratorias y los políticos pasan a esos consejos de administración los reguladores se sentirán más limitados para establecer leyes que favorezcan el bien común. Otros riesgos tradicionales: restricciones a la libertad económica, expansión asimétrica del conocimiento en términos individuales e incluso regionales o la existencia de oligopolios (mercados formados por pocas empresas que aprovechan su posición para imponer precios más altos). Los monopolios están prohibidos, pero cuando existe el denominado “efecto red” es difícil combatirlos: si todos usamos Linkedin para buscar empleo, es complicado generar otra estructura similar.
Las principales aportaciones del Nobel a las fuentes del crecimiento económico son dos. En primer lugar, el fomento de la curiosidad. Si una sociedad prioriza la comodidad a la búsqueda de oportunidades de desarrollo personal o profesional aparecerán problemas tarde o temprano. En segundo lugar, la fusión del conocimiento proposicional o básico con el conocimiento prescriptivo o instrumental. En el primer grupo estaría el cálculo de operaciones matemáticas o el conocimiento de la tabla periódica. Ciencia básica. En el segundo, el uso del calculadora o de Chat GPT. En el caso de utilizar tan sólo uno de estos saberes la decadencia está servida. El primer modelo que se enseña siempre en las clases de economía es el de oferta y demanda. Si un bien está de moda sube su demanda. En ese caso, se venderá más cantidad y subirá su precio. Ejemplo, ir a comer a un restaurante un fin de semana o veranear en la playa. Por otro lado, si mejora la tecnología para realizar un producto subirá su oferta. Eso implica que se va a vender más cantidad a menor precio. Ejemplo: lavadoras o frigoríficos. ¿Y la telefonía móvil? En un primer momento las mejoras productivas sirvieron para bajar los precios; ahora las empresas aumentan las prestaciones para que el valor percibido suba y así el cliente potencial está dispuesto a pagar más dinero por su aparato.
Lo mismo ocurre en la macroeconomía tradicional: un aumento de la inversión (los empresarios son optimistas) o del gasto público (realizado por el Gobierno) estimula la demanda aumentando las transacciones de compraventa en el conjunto de la economía. Hoy en día los gobiernos usan este instrumento en demasía, ya que los efectos secundarios de los mismos, en forma de endeudamiento y pago de intereses futuros, no los van a tener que soportar. Este tipo de modelos se llaman exógenos: una perturbación de la economía nos lleva a una variación de los indicadores que consideramos importantes, esto es, cantidades y precios. En los modelos endógenos, por aportar una definición más intuitiva, las perturbaciones originales provocan variaciones adicionales que nos llevan incluso a modificar los comportamientos de las personas conllevando así unos efectos finales más extremos. La realidad es así. Si confiamos en las instituciones pagamos impuestos de buen grado y tendemos a cumplir más las normas; en caso contrario buscamos recovecos para aportar lo menos posible ya que nos sentimos estafados. Debemos profundizar este tipo de análisis. Es lo que hizo Paul Romer para ganar el Nobel en el año 2018. Es lo que han hecho Aghion y Howit para ganarlo ahora. Emmanuel Macron, presidente de Francia, podría aprovechar su amistad con el primero para tomar otro tipo de medidas económicas. No lo hará. No le votarían. Por desgracia, se sigue priorizando la enseñanza de los modelos exógenos. Por desgracia, intereses de agentes económicos con mucho poder ponen trabas para buscar medidas que mantengan su fuerza individual, aunque eso limite el crecimiento global. Ahora bien, cuidado con su medición. Cuando una de las mujeres de Ábalos cobraba de la administración sin realizar trabajo alguno el PIB, subía. Si eso hubiese pasado en el sector privado las cuentas de su empresa habían empeorado y el PIB habría bajado. ¿Qué tipo de crecimiento queremos?
Javier Otazu Ojer. Economía de la Conducta. UNED de Tudela.