"Teniendo tantos trols como tengo y que me confiesan soñar con que me hagan un Charlie Kirk, he decidido detenerme en este ser de luz"
"Como presenta una foto de perfil de una gilda -hablaremos algún día de cómo en este país ya solo se puede hablar de comida-, me entretuve en buscar el rostro de nuestro amigo"

Actualizado el 28/10/2025 a las 23:59
Un lector llamado Luis con apellido que no desvelaré, compuesto de González y un nombre vasco -en adelante, el señor González-, me ha afeado que me refiera a mi padre como aita siendo tan “facha, españolista y constitucionalista” como soy. Lo responde a un tuit en el que difundía imágenes del atentado de 1986 en el que ETA mató en el Boulevard de San Sebastián, debajo de nuestra casa, al general Garrido, su mujer, un hijo y una señora que pasaba por allí. El aita, con perdón, aparecía en la ventana de casa después de haber bajado a ayudar a los heridos con mantas, sábanas y toallas que sirvieron de improvisados vendajes y torniquetes. Teniendo tantos trols como tengo y que me confiesan soñar con que me hagan un Charlie Kirk, he decidido detenerme en este ser de luz.
Como presenta una foto de perfil de una gilda -hablaremos algún día de cómo en este país ya solo se puede hablar de comida-, me entretuve en buscar el rostro de nuestro amigo, récord del mundo de los más listos de mi cuenta de X en la que, por otra parte, existe notable competencia. Como dijo Patton, pero al revés, González debe dar gracias a Dios de que, además de hacerle listo, le diera cara de listo, un inteligente esférico, matemáticamente perfecto, como para que lo estudien en la UPV/EHU. Y guapo. Allí en su timeline están las bromas sobre Kirk, el lazi de los presos politics, las invitaciones a que Ucrania se rindiera, a que Gaza resistiera -pues no le falta una causa noble-, y una candidatura de Elkarrekin-Podemos a las municipales en Getxo de número veintialgo: sacaron uno, pues quién no tiene un mal día.
También encuentro mucha foto de paisaje de la Ría de Bilbao a su paso por Plencia en donde se entrevé una ensoñación como de atardecer de tipo para nada hastiado de existir, de la falta de curro o de ver tanto porno, tanta soledad y falta de expectativas que no llenan las causas, sino de un prócer agraciado. Entonces decido, admirado, dedicarle al Señor González esta columna, una gota de agua en el océano de logros que atesora en su prodigiosa vida.