Sana envidia de los aragoneses

Actualizado el 17/10/2025 a las 12:36
En una reciente entrevista radiofónica, el presidente de Aragón, Jorge Azcón, decía que hoy Aragón está superando a Dublín o a París, está compitiendo con Frankfurt o mirando a Londres para convertirse en el HUB tecnológico y logístico en Europa. Decía que “la inteligencia artificial, que va a cambiar la sociedad actual y cómo la entendemos, requiere de datos y que las mayores inversiones en la tecnología de datos se están haciendo en Aragón”, donde han anunciado una inversión histórica de 50.000 millones de euros (m€), equivalente a todo el PIB de esa comunidad autónoma, en infraestructuras tecnológicas, y que las grandes inversoras en infraestructuras tecnológicas (Amazon, Microsoft, etc.) están apostando por Aragón y están haciendo que esas inversiones vayan a cambiar la economía y la sociedad aragonesa en el futuro.
¿ERES SUSCRIPTOR? AQUÍ TIENES MÁS INFORMACIÓN SOBRE ESTE TEMA
Amplía la información sobre OPINIÓN en la edición e-paper de Diario de Navarra, disponible a diario para suscriptores de papel y PDF
Mientras oíamos todo esto, a Navarra se le niega la capacidad eléctrica, que es clave para su industria y con lo que se deja en el aire la llegada de centros de datos, al tiempo que al País Vasco se le incrementa esa capacidad en un 40%. Aragón tiene una superficie que es casi cinco veces superior a la de Navarra y su población es casi el doble que la nuestra. Pues bien, a pesar de eso, su Gobierno está integrado por 9 consejeros -como los que Navarra tenía en 1996- frente a los 13 que la Comunidad Foral tiene ahora. Y, mientras que el Gobierno de Aragón se preocupa por el desarrollo de su Comunidad, en Navarra llevamos años consecutivos de retrocesos en la inversión en I+D+i y nuestro Gobierno se dedica a aumentar, año tras año, su estructura y la de sus organismos autónomos, así como a crear nuevas jefaturas de las que el 60% las adjudica ‘a dedo’, lo que ha supuesto un incremento de coste de 25 M€, sin que ese mayor gasto haya redundado en mejora de nuestros servicios y nuestra Administración y en que el contribuyente reciba un mejor servicio.
En la actualidad, El Gobierno de Navarra destina un 31% de su presupuesto -1.849 M€- a pagar esa macroplantilla, en la que hay miles de funcionarios que no son controlados y en la que en 9.537 de sus plazas el euskera va ser un mérito para cubrirlas. Y, a pesar de tener tantos trabajadores públicos, según Co.Ciudadana, el malestar ciudadano hacia la Administración crece por su opacidad. Y mientras que en esa entrevista, el presidente Azcón hablaba de realidades: de un nuevo hospital en Zaragoza, de construir centros de salud, de subir un 9% el presupuesto de Educación para mejorar el sueldo de los profesores, de un Plan de Vivienda, con el que se van a hacer más viviendas que las que se han hecho en muchos años, y de poner en marcha un Plan de Incendios, para prevenir lo que ha sucedido en otras regiones, aquí, en Navarra, las listas de espera baten récord y el consejero de Salud reconoce que no es capaz de frenarlas. Además, tenemos el peor y menos competitivo IRPF de toda España. Y, mientras que PSE y PNV hacen una reforma fiscal que favorece a los ciudadanos en el País Vasco, el PSN y PNV hacen otra en Navarra que agranda nuestra brecha fiscal. Por eso, ocupamos el puesto 14 de 19 en el Índice Autonómico de Competitividad Fiscal y perdemos puestos en el ranking de competitividad regional (ICREG). Además, tenemos un problema con la vivienda, pues estas no son asequibles porque no se construyen más. En Navarra, la fábrica de mecheros de Aoiz o el proyecto de Mina Muga se quedan sin inversores.
La toma de decisión sobre VW pasa de Navarra a Seat Martorell. Grandes compañías como Acciona, Cristalbox, Monbake -antes Berlys-Panasa- o la constructora ACR trasladan su residencia fuera de la Comunidad foral, y llevamos años en los que el saldo entre las compañías que trasladan su sede y las que la fijan es negativo. Sin olvidarnos de cierres de empresas como los de BSH, Nano Tudela o Sunsundegui, o que los agricultores navarros se manifiestan por las calles de Pamplona para reivindicar la equiparación fiscal con los alaveses. Eso sí, en Navarra aumenta la criminalidad y somos la comunidad en la que más crece el riesgo de pobreza y exclusión. Además, destinamos 110 M€ (frente a los 6 M€ de 2005) a una renta garantizada en la que Comptos ve “incumplimientos” y “falta de control”. Y, a pesar de los informes desfavorables, creamos empresas públicas con gastos millonarios como la de los peajes en autovías -Nafarbide- o las ambulancias -Bidean-, al tiempo que destinamos fondos para la despoblación a pueblos que no la sufren o nuestros gobernantes se dedican a dar subvenciones ‘a dedo’ a los ayuntamientos donde gobiernan sus partidos. Para qué hablar de las infraestructuras que, según Co.Ciudadana, la satisfacción por ellas se ha desplomado en una década. Por eso, al ver este contraste entre nuestra Comunidad foral y la Comunidad vecina de Aragón, tengo que confesar que siento una sana envidia de los aragoneses. Lo único que me consuela es pensar que nosotros llevamos ya diez años con gobierno de ‘progreso’ mientras que ellos tienen que padecer uno de ‘derechas’ y eso, como decía Gila “da un gustirrinín” …
José Ignacio Palacios Zuasti. Fue consejero del Gobierno de Navarra 1996-2006