Supermanzanas de pacotilla

Publicado el 29/08/2025 a las 05:00
Con un afán que parece meramente publicitario, y también para contentar los intereses urbanísticos del grupo socialista en Pamplona, Asiron nos vuelve a empalagar con una nueva versión del PEAU (Plan Especial de Actuación Urbana) del II Ensanche. Una presentación en la que presumen de la creación de seis supermanzanas que, según ellos, van a llevar al éxtasis y a la felicidad al vecindario y al comercio del barrio. Que se vayan atando los machos, y de paso ciñéndose el cinturón de seguridad, porque vienen curvas. Lo peor es que no se sabe quién conduce el coche. Debería ser el alcalde, pero aunque fuera él, desde luego no es el que ha trazado el mapa, aunque tenga la obligación de haberlo revisado. Me he tomado la molestia de analizar el plano de las supermanzanas que se ha publicado en la prensa, únicamente con el ánimo de comprobar si la ruta que se plantea conduce o no a algún precipicio.
Antes de continuar, y para quienes estén más desconectados del urbanismo, conviene recordar en qué consiste una supermanzana. Esta idea de Salvador Rueda, que fue director de la Agencia Energética de Barcelona, planteaba la agrupación de cuatro manzanas del ensanche de su ciudad (el Plan Cerdá), dejando las calles perimetrales para el tráfico de mayor intensidad y peatonalizando el cruce interior, de forma que fuera imposible atravesarlas. Esto creaba islas peatonales que supuestamente favorecían la vida del vecindario y el comercio local. Todo ello se compensaba con espacios de aparcamiento y una importante potenciación del transporte público. Y no funcionaba mal, siempre que hubiera ferrocarril metropolitano (metro), claro está.
Y en estas que llega nuestro visionario alcalde y decide aplicar este criterio en nuestro Segundo Ensanche. Y miren lo que hace: para definir la supermanzana 2 prolonga la calle Cortes de Navarra hasta la Plaza de Toros, por encima del futuro centro de interpretación de la pelota, y enlaza con la calle Arrieta, por donde el Baluarte de San Bartolomé, para continuar por la calle Media Luna hasta Baja Navarra. Un disparate. Pensarán ustedes que les estoy tomando el pelo, pero no tienen más que observar el plano publicado hace unos días para comprobar que esto, aunque alucinante, es absolutamente cierto.
Y eso que han corregido la primera propuesta que presentaron en junio, en la que una de esas vías de gran capacidad se situaba en la calle Tudela, actualmente peatonalizada.
Y hay más. Se peatonalizan calles como Bergamín, Amaya y Olite, por citar algunas, y se dejan como ejes de gran tráfico Paulino Caballero y Aralar. No es broma, es lo que se interpreta en el plano que han distribuido a la prensa.
¿De dónde se ha sacado Asiron semejante disparate? ¿Se lo ha mirado antes de darle una patada para adelante? ¿Se lo ha mirado el actual concejal de Urbanismo, José Abaurrea? ¿Se lo ha mirado alguien? Es desolador ver cómo esta cuadrilla dirige los destinos de la ciudad, con qué ligereza, falta de criterio y desconocimiento. Y todavía más desolador resulta comprobar cómo el Partido Socialista les sigue con un aborregamiento y un servilismo impropios de un grupo que presume de ejercer una oposición responsable y constructiva.
¿Nadie en ese partido se ha molestado en analizar las cuestiones que aquí se plantean? Y si lo han hecho, ¿están de acuerdo con semejante despropósito? Solo cabe pensar que lo único que persiguen es una operación publicitaria para copar páginas en los medios de comunicación y tratar de paliar la sequía de noticias municipales, aunque lo hagan con planes de pacotilla que ponen en evidencia la falta de rigor y seriedad del equipo de gobierno.
Juan José Echeverría. Concejal de UPN en el Ayuntamiento de Pamplona y arquitecto.