Las fiestas, altavoz de la izquierda abertzale
Covite documenta este verano 135 actos de apoyo a ETA durante las fiestas en País Vasco y Navarra, el doble que hace un año. Una apropiación indebida del espacio festivo para legitimar el terrorismo

Publicado el 20/08/2025 a las 05:00
Con el calendario festivo explotando decenas de cohetes por media Comunidad foral el último informe de Covite es todo un jarro de agua fría que merece un tiempo de reflexión. El Colectivo de Víctimas del Terrorismo acaba de documentar 135 actos de apoyo a ETA durante las fiestas patronales de este verano en País Vasco y Navarra.
Y lo que es más grave, en 26 de los casos, fueron las propias instituciones locales las que facilitaron su realización, llegando a incluirlos en los programas oficiales de fiestas. Se da la circunstancia de que en todos esos consistorios EH Bildu ostenta la alcaldía.
Para restar frialdad a los datos basta con compararlos con el mismo informe publicado por el propio Covite hace ahora un año. Entonces fueron 71 los actos registrados, lo que evidencia que lejos de remitir, las acciones de legitimación del terrorismo se han duplicado en este 2025. Y aún queda verano por delante.
En el caso de Navarra, son 30 las acciones documentadas y 8 los ayuntamientos que los ampararon. Todos en la zona norte.
La escenografía es prácticamente la misma en todos los casos: pancartas, pintadas y carteles con los rostros de miembros de la organización encarcelados, acompañados de mensajes que reclaman su excarcelación -‘Etxera’ (a casa)-, así como brindis, bailes y conciertos en los que se ensalzan sus figuras.
De un tiempo a esta parte la sociedad ha ido normalizando la apropiación indebida por parte de la izquierda abertzale de los espacios festivos con su cartelería, empezando por los chupinazos, algo que se hace especialmente visible en pegatinas y accesorios que portan los más jóvenes. Y no es algo inocuo. Ni tampoco simples mensajes serigrafiados en camisetas, pañuelos y vasos reutilizables.
Es la forma en la que el mundo abertzale difunde su discurso de legitimación del terrorismo entre las nuevas generaciones y romantiza las execrables acciones etarras bajo el halo de supuestos gudaris y luchadores antifranquistas. Si algo dejó claro décadas de terrorismo y su zarpazo en esta tierra es que las víctimas, que se cuentan por miles, merecen reparación, memoria, justicia y dignidad.