Sánchez se acuerda de los presupuestos
"En su tradicional balance de fin de curso político, el presidente se comprometió a presentar unas cuentas para 2026. Pase lo que pase, su objetivo inamovible es agotar la legislatura"

Publicado el 29/07/2025 a las 05:00
Si en algo está empeñado Pedro Sánchez es en despejar cualquier atisbo de duda sobre la soledad y precariedad que afronta su Gobierno, y en dejar en una anécdota más lo ocurrido en el pleno del pasado martes, cuando el voto de algunos de sus socios de investidura tumbó el decreto antiapagones. En su tradicional balance de fin de curso en la Moncloa, Sánchez, en un nuevo alarde, subió la apuesta y anunció que esta vez sí tiene intención de cumplir con el mandato constitucional y presentará un proyecto de ley de presupuestos para 2026, y negociará para que sean aprobados. Pedro Sánchez vuelve a hacer de la necesidad virtud con un compromiso que está por ver si termina por cumplir.
De estar acorralado por los casos de corrupción que afectan al PSOE, y a la espera del camino que sigue recorriendo la justicia, y después de que el gobierno de coalición que preside con Sumar no haya presentado ni un solo proyecto de presupuestos desde el 2023, ahora recurre a las cuentas generales. Eso sí, como acostumbra, no aclaró si iría a un adelanto electoral en caso de no recabar el apoyo de sus socios. Por si quedaba alguna duda, volvió a restar importancia a seguir con los presupuestos prorrogados de 2023, con el argumento de que los fondos europeos son una “herramienta fantástica” para avanzar.
Sánchez quiso aprovechar su balance para, además de alejar cualquier atisbo de derrotismo y valorar los logros económicos y sociales, presentar a “España como uno de los países que mejor funciona en Europa y en el mundo”, así como para dejar claro que va a agotar la legislatura. Porque ese, y no otro, es el objetivo que realmente persigue. Y quienes mejor lo saben son su socios de legislatura, empezando por Junts, que por boca de Puigdemont recalcó el domingo que tendrá que ganarse sus votos. Feijóo prometió ayer hacer limpieza total si gobierna y prepara una lista de leyes que derogará si llega a la Moncloa. Con este cruce de balances llega a agosto una legislatura que se sigue recreando en el frenesí y la convulsión que la sacude desde que se inició hace dos años.