Carta de los lectores
Erripagaña tenía razón: atropello urbanístico en la Ripa Sur de Beloso


Publicado el 07/07/2025 a las 05:00
Como vecino del barrio de Erripagaña me veo en la obligación de alzar la voz ante lo que ya es un escándalo político, urbanístico y ético sin paliativos. Hace años, los vecinos y vecinas de Erripagaña advertimos del atropello que suponía urbanizar la Ripa Sur de Beloso, un enclave natural que debería haberse preservado como espacio verde para un barrio densificado y con graves carencias de recursos y servicios públicos.
Durante meses, más de mil vecinos de diferentes ideologías nos movilizamos recogiendo firmas, elevando alegaciones al Gobierno de Navarra y al Ayuntamiento de Pamplona, manifestándonos y constituyendo una plataforma ciudadana para exigir la paralización de la construcción de un proyecto desorbitado de Viviendas de Protección Oficial en un enclave natural único en el barrio.
Denunciamos públicamente que aquel proyecto no solo suponía un daño ambiental y paisajístico irreversible, sino que además iba acompañado de sobrecostes inadmisibles -por encima de los 200.000 euros por vivienda- y riesgos geotécnicos por edificar en una ladera inestable.
A pesar de estas advertencias, el Gobierno de Navarra, liderado por María Chivite, y los grupos de EH Bildu, PSN y Geroa Bai decidieron seguir adelante, defendiendo este proyecto urbanístico contra la voluntad de los vecinos y vecinas del barrio. Incluso Podemos / Contigo-Zurekin se alineó con ellos, avalando una versión modesta del mismo, que aún así mantenía parte de la construcción en la ladera natural. Solo Navarra Suma -integrada entonces por UPN, PP y Ciudadanos- se opuso de forma contundente a este proyecto, junto al alcalde Enrique Maya, proponiendo parcelas alternativas que permitieran preservar íntegramente dicha Ripa.
Pero lo que hoy conocemos es aún más grave. Aquella adjudicación, licitada en enero de 2020, fue otorgada a la empresa Servinabar, que ahora se ha visto implicada en un caso de corrupción vinculado al socialista navarro Santos Cerdán. Lo que en su momento ya sonaba a maniobra política, carente de sentido, para favorecer intereses afines, hoy se confirma como un capítulo más de clientelismo y oscurantismo en la gestión pública.
Este Gobierno foral no solo vulneró el interés general de la ciudadanía sacrificando un espacio natural vital para Erripagaña, sino que además lo puso en manos de una constructora próxima a su partido, como así ha quedado demostrado. Es intolerable. No se trata de rechazar la vivienda pública, que es absolutamente necesaria, sino de hacerlo con criterios éticos, medioambientales y de interés social, no para saldar favores ni engordar bolsillos de políticos y de empresas amigas.
El tiempo ha puesto a cada uno en su lugar y ha demostrado que el barrio tenía razón. Ahora queda por ver si quienes han promovido este atropello urbanístico y político están dispuestos a dar la cara, asumir las consecuencias y también sus responsabilidades públicas, ya que el daño cometido en la Ripa Sur de Beloso ya es irreparable para Erripagaña. Al menos espero que este episodio sirva para que todos los vecinos y vecinas de Erripagaña se den cuenta de quiénes y cómo nos “gobiernan”.