"No es posible perdonar así a alguien, pensé, cuando no se reconoce nada ni se arrepiente uno sino que se disculpa con la boca pequeña"

thumb

Pedro Charro

Actualizado el 16/06/2025 a las 00:27

Salió Pedro Sánchez muy compungido, como cuando los días aquellos de reflexión, después de que los informe de la UCO se hicieran públicos, mostrando que lleva años junto a quienes amañaban contrato y conseguían mordidas, aquellos que subieron con él a un coche para conquistar el poder y terminaron haciendo el agosto, una banda, y con voz contrita, casi inaudible, como en un pésame, pidió perdón y lamentó haber depositado su confianza en Cerdán, el que mandó a Waterloo. 

Y pensé que a continuación iba a dimitir, demostrando que es capaz de un gesto digno, de darnos una sorpresa, de asumir el descrédito total al que ha llevado un proyecto político y dejar paso, pero no lo hizo. No es posible perdonar así a alguien, pensé, cuando no se reconoce nada ni se arrepiente uno sino que se disculpa con la boca pequeña, por estrategia, sin aplicarse medicina alguna. No es posible caerse del guindo cuando se ha estado intentando hacer naufragar la investigación, alentando campaña de desprestigio a los jueces, contando con los ministros para atacarlos; cuando se ha denostado a los periodistas que aportaron datos y hechos, hablado de conspiración, o se ha utilizado a fiscales y abogados del estado para poner obstáculos; cuando vemos a su antes mano derecha, Abalos, en camiseta, riendo tras el registro de su domicilio el día anterior -a saber de qué se ríe- y nadie de los que van cayendo, por los que hasta ayer se ha puesto la mano en el fuego, muestra vergüenza o pudor en medio de toda esta fetidez. 

¿ERES SUSCRIPTOR? AQUÍ TIENES MÁS INFORMACIÓN SOBRE ESTE TEMA

Amplía la información sobre OPINIÓN en la edición e-paper de Diario de Navarra, disponible a diario para suscriptores de papel y PDF

Se pide perdón, sí, pero se mantiene a un fiscal general imputado por el Supremo -el que debía perseguir el delito, perseguido-; un fiscal que usó usó los datos confidenciales de una persona para favorecer al gobierno, que se cuenta con él como aliado para lo que venga, mientras los jueces acaban de salir a la calle advirtiendo que es el gobierno el que quiere lastrar su independencia, esa sin la que la justicia muere. Y todo esto, he aquí el prodigio, ante una gran parte de ciudadanía impertérrita, capaz, al parecer, de perdonarlo todo.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora