Cartas de los lectores
No muerdas la mano que te da de comer


Actualizado el 05/06/2025 a las 11:05
El pasado lunes 2 de junio, mi compañera y yo salimos a almorzar. Por cambiar de establecimiento, decidimos ir a uno situado el barrio de Mendebaldea, conocido por sus tortillas.
No somos clientes habituales, pero solemos acudir de vez en cuando. De hecho, en varias ocasiones hemos encargado varias tortillas para distintos eventos y celebraciones. Pedimos los pintxos y tuvimos una discrepancia con el camarero por uno de ellos, que no era de nuestro agrado, por lo que, después de haberlo pagado, lo devolvimos. En ese instante, el responsable del establecimiento, de forma muy grosera, espetó a mi compañera un “Vete a tomar por cu…”.
Nos quedamos impactados, ya que nosotros habíamos sido educados y no habíamos faltado al respeto a nadie. Tras pedir la hoja de reclamaciones, que no la tenían allí porque no es obligatorio, solicitamos los datos para poder rellenarla por internet. El responsable, por supuesto, no nos los aportó. Primero que tenía que atender a los clientes, después que tenía que fregar los platos,…
Como vimos que eso podía ser eterno y no tenía ninguna intención en darnos los datos, llamamos a la Policía Municipal, que muy amablemente nos indicó los pasos a seguir. No quiero debatir en si teníamos o no razón, tampoco en la falsa creencia de que “El cliente siempre tiene la razón”.
Es una cuestión de falta de educación y de agresividad verbal fuera de todo lugar y, menos ante la clientela que es, en definitiva, la que te da de comer. Al salir del establecimiento se me generó una duda, ¿Si a nosotros nos trata así que somos los clientes, como tratará a su personal?
Por supuesto, ni nosotros ni nuestro entorno, mientras continúe ese responsable, va a volver nunca a esa cervecería.
Aingeru Pérez, excliente del bar.