El esperpento televisado y las otras "cloacas"
Lo ha resumido como nadie, el alcalde de Madrid, el popular José Luis Martínez-Almeida: “Nos toman por gilipollas”. Y lo peor es que continuará

Actualizado el 04/06/2025 a las 19:59
La exconcejal y exmilitante, de momento, del PSOE Leire Díez se presentó ante los medios en un hotel de Madrid para asegurar que los audios filtrados en los que se le escucha intentando hacer gestiones contra altos funcionarios públicos son parte de un libro que está realizando como periodista, que escribe como un trabajo de investigación y que no trabaja para el PSOE. Ah, y que “ni fontanera ni cobarde”. A estas alturas del culebrón, cuesta saber si son más chuscas y hediondas las cosas que se van conociendo en el entorno del Partido Socialista o los protagonistas que las adornan. El capítulo de la rueda de prensa de Díez nos ha dejado otro momento para la historia con la irrupción en la misma del presunto conseguidor del ‘caso Koldo’, Víctor de Aldama, y su persecución a la susodicha entre una nube de periodistas, micrófonos, empujones y flashes. “Esta señora se está riendo de todo el mundo y es una sinvergüenza”. Que lo diga Aldama sí que tiene gracia.
Ante semejante escena de cámaras malenfocadas, preguntas solapadas... parecía que nos retrotraíamos a la España de los 90, y algunos de los hits de nuestra hemeroteca de la vergüenza como país. Cómo olvidar el “que te pego leche” que el espetó el empresario Ruiz Mateos, puñetazo incluido, al exministro socialista, qué casualidad, Miguel Boyer. O la bronca en las puertas de la Liga del ínclito Jesús Gil con el presidente del Compostela, Caneda, y el guantazo televisado al gerente del club gallego... Eran otros tiempos y otras “cloacas”, pero no parece que estemos mejorando. Se libran de que Santiago Segura tiene detenida su saga de Torrente, y de que Mariano Ozores, el genio, contempla todo este bochorno nacional desde las alturas. Lo ha resumido como nadie, el alcalde de Madrid, el popular José Luis Martínez-Almeida: “nos toman por gilipollas”. Y lo peor es que continuará.