El perverso juego de Vladimir Putin

thumb

Editorial DN

Publicado el 13/05/2025 a las 05:00

El  futuro de Ucrania podría empezar a despejarse esta semana, pero sus principales protagonistas no acaban de compartir el guion de una posible negociación. Putin ha emplazado al Gobierno ucraniano a iniciar conversaciones directas el jueves bajo los auspicios del régimen de Erdogan, mientras que Zelenski asegura que ese día esperará en persona al autócrata ruso en Turquía. Siempre que se dé paso a un alto el fuego completo y duradero desde ya mismo. Una tregua de treinta días respaldada por Merz, Starmer, Macron y Tusk, después de citarse con Zelenski en Kiev. Los líderes europeos exigen al Kremlin el fin de las hostilidades bajo la advertencia de nuevas sanciones por parte de la UE y del Reino Unido. Y Trump urge públicamente a Ucrania que atienda el llamamiento de Moscú. Pero ni el mensaje de Putin al término del gran desfile del Día de la Victoria suponía que tuviese intenciones de sentarse cara a cara con Zelenski, ni su propósito inmediato era renunciar a los ataques que lanza contra las defensas, las infraestructuras y la población ucraniana. 

¿ERES SUSCRIPTOR? AQUÍ TIENES MÁS INFORMACIÓN SOBRE ESTE TEMA

Amplía la información sobre OPINIÓN en la edición e-paper de Diario de Navarra, disponible a diario para suscriptores de papel y PDF

En tales circunstancias, no es fácil que pueda formalizarse un encuentro mínimamente esperanzador entre delegaciones de Rusia y de Ucrania en Turquía. Con el riesgo añadido de que el engaño resultante por parte del Kremlin perpetúe la agresión y agrave la amenaza a toda Europa. Donde Moscú dice querer abrir conversaciones pero sin condiciones previa, Putin puede promover en realidad un juego perverso: no solo negociar sobre la base de los territorios arrebatados hasta la fecha a Ucrania, sino sumar también aquellos otros enclaves de los que pudiera apoderarse militarmente durante las conversaciones. Buscaría así el aval del país agredido, a través de la presión que ejerza la Administración Trump sobre Kiev, dando por descontada la claudicación ucraniana. Lo que a su vez conduciría a dar carta de naturaleza al expansionismo panruso a partir de la presunción de que la existencia de Rusia depende de que los países fronterizos con ella no estén legitimados para considerarse soberanos.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora