Medio Ambiente
Varias localidades navarras y barrios de Pamplona, invadidos por la polilla del boj
Esta semana dos charlas explicarán cómo localizar, comprender y combatir a una especie exótica invasora, inocua para las personas


Actualizado el 22/06/2026 a las 12:01
Romanzado es, con otras localidades pirenaicas como Aibar, Leache, Bigüezal o Ezprogui, uno de los espacios donde se ha detectado una explosión de polilla del boj, una especie exótica invasora, inocua desde el punto de vista de la salud humana, pero que en su fase de oruga puede ser muy dañina con el medio natural. Su nombre viene precisamente del arbusto del que se alimenta.
Este principio de verano esta especie invasora está siendo un fenómeno visual muy presente ya que, especialmente por las noches, vuela en grupos tan grandes que a veces parece simular una nevada y que, en ocasiones, resulta muy molesta. Durante las últimas semanas, muchas personas, y personal técnico de Guarderío de Medio Ambiente y de la empresa pública Orekan avisan de un fenómeno que tiene presencia en toda Navarra, especialmente en la comarca de Pamplona en lugares como Berriozar, Ansoáin, Villava o Huarte, pero también en zonas de la Navarra media, Prepirineo y Pirineo. En Pamplona, las polillas del boj invaden portales de barrios de Pamplona como Txantrea, Rochapea o San Jorge.
Es difícil calcular la superficie de boj en la Comunidad Foral porque los bojes, que son muy resistentes a sequía, aparecen como sotobosque o en los bordes, en matorrales siempre mezclados. También ocupan muchos terrenos degradados, acompañando a otras especies. El uso del boj como seto, hace que la polilla sea también muy frecuente en jardines particulares en zonas fuertemente humanizadas. En realidad, lo que afecta a la planta es la oruga, que se alimenta de las hojas, aunque a veces llega a afectar incluso a las partes leñosas del arbusto, lo que pone en riesgo la supervivencia del boj. La polilla (Cydalima perspectalis) únicamente se encarga de garantizar la reproducción de la especie con la puesta de huevos.

Para hablar de todo esto, de los métodos con los que se combate la polilla del boj en Navarra, de las medidas para localizar e identificar la especie, del papel que puede jugar la ciudadanía a la hora de combatirla, de los trabajos en sanidad forestal que se están realizando o de las pautas para evitar su presencia molesta en las viviendas, personal especializado de la empresa pública de Medio Ambiente Orekan y Guarderío de Medio Ambiente proponen sendas charlas informativas de entrada libre en las tardes de jueves 25 y el viernes 26, en Romanzado y Monreal, respectivamente.
Estas charlas divulgativas forman parte del proyecto POCTEFA Sana Silva., una estrategia de cooperación pirenaica en materia de salud forestal que implica a Francia, Andorra y a las comunidades de Navarra, Cataluña., Aragón y Euskadi. Este programa comenzó en 2024 y está previsto que finalice este año con una inversión total de 1,5 millones de euros.
12 AÑOS DE POLILLA DEL BOJ EN NAVARRA
La explosión poblacional de este año podría ser claramente superior a las de campañas anteriores, incluso a la de 2019, el año que la polilla causó cierta alarma en poblaciones de la cuenca de Pamplona y valle de Esteribar, arrasando con bojedales y con abundantes vuelos nocturnos. En todo caso, según quienes la estudian, es una dinámica normal en el desarrollo y ciclo de evolución de la Cydalima perspectalis, una exótica invasora que llegó a Navarra en 2015.
Además de recordar que polilla y oruga no son nocivas para la salud humana, el personal especializado recuerda que la abundancia de mariposas adultas no tiene no que ver necesariamente con la dimensión de los daños reales en el medio natural. Eso sí, su tendencia a volar de noche obliga a adoptar medidas sencillas como evitar abrir ventanas con luces encendidas, reducir la iluminación exterior, instalar mosquiteras o mantener persianas y cortinas cerradas durante la noche, compatibilizando el refresco de las casas.
Esta especie procedente de Asia se citó por primera vez en 2007 en el suroeste de Alemania y Países Bajos y, desde allí, se ha extendido por hasta 38 países europeos. Los modelos climáticos predicen aún una mayor expansión ya que con el cambio climático podría ser capaz de establecerse a mayores altitudes en la región alpina y en áreas más cálidas de la región boreal. Al parecer, esta especie se propagó a través del cultivo en vivero y, al no tener predador local y poder volar hasta 30 kilómetros en línea recta, se extendió rápidamente.
DETECTAR, COMPRENDER Y COMBATIR
Aunque en la actualidad no existe un método eficaz para el control o erradicación de la polilla del boj en el medio natural, en los últimos años se han intensificado los esfuerzos para frenarla y se están dando pasos firmes para comprender mejor su comportamiento y sentar las bases de futuras estrategias de control más eficaces.
Además, se han realizado colaboraciones con la Universidad Pública de Navarra (UPNA), de investigación básica y aplicada, con varios ensayos y estudios desarrollados en los últimos años. Por otro lado, dentro del proyecto Sana Silva, Navarra participa de un sistema de intercambio de conocimiento con otros expertos e investigadores europeos en sanidad forestal y esta participación en iniciativas internacionales ha permitido crear una red de especialistas en todo el ámbito pirenaico.
Recientemente, investigadores europeos han encontrado un parasitoide con capacidad de control biológico sobre la plaga.
Para hacer frente a la expansión de la plaga, Navarra mantiene un sistema de seguimiento basado tanto en trampas de feromonas, como en la inspección directa de los bojedales. Por tercer año en este dispositivo participan una red de voluntariado forestal activa desde 2023 que, en esta campaña, aglutina a 75personas que están monitorizando el vuelo de la plaga mediante trampas colocadas en bojedales y están dando aviso de los daños en las zonas que revisan. Su colaboración con el equipo de Sanidad Forestal de Orekan y Guarderío de Medio Ambiente es una herramienta clave para detectar con rapidez cambios en la evolución de la plaga, pero también para mejorar el conocimiento sobre su comportamiento (etología).
Mientras los avances científicos encuentran métodos eficaces, Medio Ambiente, a través de Orekan, está impulsando distintas líneas de trabajo orientadas a mejorar la resiliencia de los ecosistemas como reforzando el control biológico mediante la colocación de cajas nido para aves insectívoras y refugios para murciélagos, depredadores naturales de la polilla y otras plagas.