Opinión
Más derechos, más empleo, más vida


Publicado el 01/05/2025 a las 05:00
Este Primero de Mayo, Día Internacional del Trabajo, vuelve a recordarnos que los avances sociales no fueron concesiones ni regalos: son conquistas de la clase trabajadora, logradas con lucha, con unidad y con compromiso colectivo. Y hoy, como entonces, hay que defenderlos, ampliarlos y adaptarlos a los desafíos del presente. La precariedad, la desigualdad, la amenaza creciente de la ultraderecha en Europa y las políticas regresivas impulsadas desde la presidencia norteamericana de Trump amenazan los derechos conquistados.
Por eso, bajo el lema “Proteger lo conquistado, ganar futuro”, desde UGT hacemos un llamamiento a toda la sociedad navarra a movilizarse y defender lo conquistado, y a la vez les convocamos a seguir luchando por el pleno empleo, menos jornada, mejores salarios, y más igualdad. Pero no nos engañemos: aún queda mucho por hacer. Las cifras de desempleo entre jóvenes, mujeres o personas mayores de 45 años siguen siendo inaceptables. La precariedad laboral sigue lastrando la vida de miles de familias. Y en muchas empresas, los beneficios no se reparten de forma justa. Por eso este Primero de Mayo no es solo una conmemoración: es una exigencia. Es el momento de reivindicar un nuevo modelo de desarrollo basado en el trabajo digno, el reparto de la riqueza y la sostenibilidad social. Una de nuestras principales demandas es clara: Navarra debe aspirar al pleno empleo.
Para lograrlo, exigimos la implementación efectiva del Plan de Empleo aprobado en el diálogo social, el refuerzo urgente de los servicios públicos de empleo y una política industrial que movilice inversión y proteja el tejido productivo. Estamos viendo cómo empresas como Nano, BSH, Sunsundegui o Arcelor, entre otras, atraviesan momentos de enorme dificultad. Detrás de cada expediente de regulación de empleo, de cada cierre o reestructuración, hay personas, hay familias, hay proyectos de vida. Y desde UGT no vamos a mirar hacia otro lado. Vamos a defender cada puesto de trabajo, en cada empresa, hasta el final. Además, ha llegado el momento de actualizar el modelo laboral. Pedimos una reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales, como primer paso hacia las 32. Porque repartir el empleo, mejorar la productividad y garantizar la conciliación no solo es justo: es posible.
Llevamos décadas hablando de salud mental, de corresponsabilidad y de calidad de vida. Pues bien: trabajar menos para vivir mejor debe ser un objetivo compartido. Del mismo modo, exigimos una subida real y sostenida del Salario Mínimo Interprofesional hasta alcanzar el 60% del salario medio, como marca la Carta Social Europea. Nadie debería trabajar a tiempo completo y no llegar a fin de mes. Y, además, reclamamos que el SMI siga exento del IRPF. No tiene sentido gravar a quienes menos ganan. Otro frente que no podemos olvidar son las horas extraordinarias. Es inadmisible que en muchos casos se sigan pagando al mismo precio que una hora ordinaria.
Desde UGT defendemos que se retribuyan, al menos, con un 25% adicional, como ya establece la normativa europea. Porque el esfuerzo y el tiempo de los trabajadores merecen respeto. Y si hablamos de justicia laboral, no podemos ignorar la urgencia de una reforma del despido. En España sigue saliendo demasiado barato despedir. Es necesario reequilibrar la balanza para que no siempre pague el mismo: la persona trabajadora. Pero hablar de trabajo también es hablar de seguridad. La siniestralidad laboral sigue siendo una vergüenza nacional. Exigimos un plan de choque urgente, con más prevención, más inspección y más responsabilidad empresarial. La vida está por encima de cualquier beneficio. La defensa del Estado del bienestar también pasa por el acceso a una vivienda digna. Es razonable que en Navarra aspiremos ante la fuerte demanda sin atender a mejorar el 16% del parque de vivienda sea público, frente al 34% en Países Bajos. Queremos una política de vivienda ambiciosa, para que el hogar no sea un lujo, sino un derecho garantizado.
La igualdad de género, la lucha contra la violencia machista y la inclusión de las personas LGTBI+ en todos los ámbitos laborales también son banderas irrenunciables. Queremos trabajos libres de acoso, de discriminación y de brechas salariales. Una sociedad democrática no puede construirse sin igualdad real. En el ámbito público, reclamamos la aprobación del nuevo Estatuto del Empleado Público de Navarra. No es justo que las condiciones del personal público sigan ancladas en una ley de hace más de dos décadas. Y mirando al futuro, exigimos un plan de relevo generacional para los autónomos, que conecte a jóvenes con oficios esenciales que están desapareciendo. La formación profesional, la FP Dual y las ayudas al emprendimiento deben formar parte de ese esfuerzo colectivo.
Frente a quienes quieren recortar, retroceder y aplicar recetas neoliberales fracasadas, nosotros defendemos el diálogo social como herramienta de progreso. Gracias a él, se han logrado avances históricos en estabilidad laboral, pensiones o salario mínimo. Y no vamos a permitir que esos avances se pierdan. Vivimos tiempos de guerra, de tensión internacional y de amenazas globales. Pero también de oportunidades. Europa debe apostar por un modelo de desarrollo humano, sostenible y justo. Navarra no debe quedarse atrás. Debe ser referente en industria, innovación, empleo y derechos. Este año se cumplen también 50 años del inicio de la Transición democrática en España. Un periodo clave en el que los sindicatos jugaron un papel fundamental para garantizar no solo las libertades políticas, sino también los derechos laborales y sociales que hoy sustentan nuestro Estado del bienestar. En este aniversario, desde UGT Navarra reafirmamos nuestro compromiso con la democracia, con la justicia social y con una Navarra más igualitaria, más cohesionada y con empleos dignos. Por todo ello, desde UGT Navarra decimos alto y claro: Más empleo. Más derechos. Más igualdad. Más vida.
Lorenzo Ríos. Secretario general de UGT de Navarra