Opinión

"Aunque le quiten el nombre de su calle, D. Víctor Eusa siempre estará en la ciudad que construyó y tanto amó"

Víctor Eúsa
AmpliarAmpliar
Víctor Eúsa
Víctor Eúsa

CerrarCerrar

Enrique Maya

Actualizado el 14/04/2025 a las 08:23

Aunque le quiten el nombre de su calle, D. Víctor Eusa siempre estará en la ciudad que construyó y tanto amó. Eso me contestó un buen amigo, arquitecto también, al conocer la noticia: Asirón quita del callejero a Víctor Eusa, a Ángel María Pascual y al general Los Arcos. La razón, retirar o resignificar elementos franquistas.

En materia de Memoria Histórica, sólo voy a decir una cosa: si alguien carece de legitimidad para trabajar en ello es el actual alcalde y su partido, que sólo alumbran la memoria lejana, la de hace 90 años, pero no quieren ni ver la más cercana, la de los asesinatos de ETA, a cuyos miembros homenajean siempre que pueden, y lo hacen con orgullo.

La memoria de D. Víctor Eusa, arquitecto, nunca podrá borrarse del callejero de Pamplona.

Es la figura central de la arquitectura de Navarra durante la mayor parte del siglo XX. Desde 1920, año en que termina sus estudios en Madrid, hasta 1973, año de su jubilación, produjo centenares de proyectos en esta región española, con esporádicas en otras zonas, como las provincias vecinas de Guipúzcoa, Vizcaya y Zaragoza. Su periodo activo coincide con el de la construcción del II Ensanche de Pamplona. La cantidad y la calidad de su producción hacen posible establecer una identificación entre la obra de Eusa y la ciudad entonces existente. Sus obras principales son auténticos hitos urbanos que caracterizan el Ensanche.

Este último párrafo es el primero del resumen de la Tesis Doctoral, la Arquitectura de Víctor Eusa, elaborada por D. Fernando Tabuenca González, destacado arquitecto pamplonés, conocido por su participación en obras como la restauración de la Casa del Condestable, el edificio de la Mancomunidad en el antiguo Convento de las Salesas o la restauración del Palacio Marqués de Rozalejo, precisamente, para sede del Instituto de la Memoria Histórica.

La tesis aporta también otro dato de gran interés: su madurez como arquitecto se alcanza a finales de los años veinte y se prolonga hasta la guerra civil española, periodo en el que se concentran sus obras más conocidas: Casa Misericordia, Iglesia de los Paúles, Colegio Escolapios, edificio de viviendas en plaza Príncipe de Viana 3 y calle García Castañón, Seminario, Casino Eslava.

No podemos olvidar tampoco que D. Víctor Eusa fue miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.

La tesis, además, fue dirigida por el gran arquitecto tudelano D. Rafael Moneo Vallés, y el tribunal fue presidido por un arquitecto de la relevancia de D. José Ignacio

Linazasoro Rodríguez, quien entre otras muchas cosas destacó también por ser académico de Arquitectura de la Real Academia de San Fernando.

Habrá que concluir que lo recogido en la tesis sobre la figura de D. Víctor Eusa es indiscutible.

Aunque Asirón considera a Víctor Eusa como un “elemento franquista”, su obra más significativa es pre-franquista. Su figura como arquitecto no es consecuencia de la guerra civil, es consecuencia de su enorme categoría profesional, ganada a pulso en gran parte durante la Segunda República. No olvidemos las fechas de algunos de sus edificios más significativos.

Es necesario destacar su proyecto de 1934 para la construcción de 400 viviendas para clase obrera y clase media en el II Ensanche. Un proyecto que hoy estaría de plena actualidad ante la creciente carencia de vivienda. El proyecto se paró por el asesinato de su promotor.

Tiene que ser duro para el actual alcalde soportar en la ciudad de la que es primer edil la huella permanente del arquitecto a quien considera indigno de tener un nombre de calle. Si pasea por el Parque de la Media Luna, ahí está don Víctor; si lo hace por el II Ensanche es casi imposible escapar de su presencia; si lo hace por la Magdalena, verá al fondo la gigante cruz del Seminario; si pasea por Beloso, la Clínica San Juan de Dios. Cuando preside la Junta de la Santa Casa Misericordia, todo es Eusa.

La arquitectura no es como un libro, una poesía, un cuadro o una escultura, que se pueden meter en un museo incluso en un cajón. La arquitectura no puede ocultarse y menos cuando por su calado ya es más ciudad que construcción individual. La obra de Eusa no se puede trasladar, no se puede derribar, no se puede soslayar. Son muchos más los pamploneses, señor Asirón, que conocen a Eusa por su obra que por tener una calle y eso, por mucho que se empeñe, no lo va a poder evitar.

Señor Asirón, la arquitectura de Eusa forma también parte de su vida desde que tiene uso de razón.

Llegarán otros tiempos, y la ciudad se entenderá más como lo fue cuando en la Escuela de Arquitectura, en 1978, cuando yo era alumno, se volvió a montar la exposición años antes organizada en el Colegio de Arquitectos por D. Manuel Iñiguez y D. Alberto Ustárroz, para destacar la figura de D. Víctor, exposición a la que él mismo acudió.

Llegarán tiempos en los que a personas se les valore por lo que son y no por lo que piensan. Será el momento de volver a poner un nombre de calle a D. Víctor Eusa, Arquitecto.

Enrique Maya Miranda, pamplonés, arquitecto y ex alcalde Pamplona

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora