¿Nos embaucará otra vez la mezcla de tecnología, mentiras y populismo? La historia se juega en un pantallazo

Publicado el 31/03/2025 a las 05:00
Adolf Hitler dio en 1928 el primer mitin político con megafonía de la historia, llevó el nazismo a los estadios y las explanadas y su mensaje llegó y emocionó a millones de personas. El Führer fue también el primer político que utilizó el avión durante una campaña electoral. Así pudo estar en decenas de ciudades alemanas y expandirse, con altavoces y aviones, su mensaje por todo el país. Sumemos su hábil utilización de la radio y tendremos el cóctel perfecto de tecnología y populismo demagógico que lo llevó al poder.
La historia se repite y los malos vuelven a ser los primeros en aprovecharse de los avances de la comunicación. Casi un siglo después del combinado radio, avión, altavoz, se produce un nuevo desarrollo tecnológico gracias a X, Facebook, Instagram, Tik Tok, WhatsApp, Telegram o Bluesky, que difunden la buena nueva del populismo del siglo XXI. Ahora, todo es más sutil, más en voz baja. No hace falta megafonía porque las mentiras, la manipulación y el engaño que conducen al totalitarismo son muy personales, nos llegan al teléfono.
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Emocionales proclamas telefónicas empujaron a los adoradores de Trump a tomar el Capitolio, a los manifestantes de la nueva izquierda a cercar las Cortes porque “no nos representan”, a los nacionalistas catalanes a sitiar el Parlament de Cataluña, a los extremistas ultraconservadores, franquistas y ultrarreaccionarios a asediar las sedes del PSOE…
No tronó un líder arengando con megafonía, solo vibró un aparato en el bolsillo. ¿Es más culta y menos crédula e ignorante la sociedad del siglo XXI que la de hace cien años? ¿Nos embaucará otra vez la mezcla de tecnología, mentiras y populismo? La historia se juega en un pantallazo.