El difícil camino de Merz en Alemania
"La descalificación por parte de sectores económicos conservadores de la orientación social que contempla el futuro Ejecutivo incide en la necesidad de reformas estructurales"

Publicado el 11/03/2025 a las 05:00
La victoria en las elecciones alemanas del líder de la CDU, Friedrich Merz, el 25 de febrero fue clara, pero insuficiente para afrontar los planes que ha dado a conocer en los últimos días. Nada menos que la ruptura con décadas de austeridad presupuestaria para invertir un billón en infraestructuras y defensa. El acuerdo con el SPD sobre estos fondos, logrado en tiempo récord cuando ambas formaciones apenas han comenzado a perfilar su futuro Gobierno conjunto, debe ponerse en marcha contrarreloj antes de la conformación del nuevo Bundestag, el día 25.
En la futura Cámara baja, cristianodemócratas y socialdemócratas no alcanzarían los dos tercios que exige la reforma constitucional para sortear el freno de la deuda; y afrontarían además el bloqueo ultra desde la derecha y la izquierda. Pero tampoco en el Parlamento saliente será tarea fácil, después de que ayer los Verdes amagaran con negar su apoyo imprescindible. Conscientes de que los ecologistas buscan encarecer su respaldo, las fuerzas de la futura “gran coalición” adornan sus propuestas con sostenibilidad y apelaciones a la responsabilidad política.
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La descalificación por parte de sectores económicos conservadores de la orientación social que contempla el futuro Ejecutivo -subida del salario mínimo, entre otras apuestas- incide en la necesidad de reformas estructurales; en particular la demanda empresarial de una drástica reducción de la burocracia a la que Merz se muestra abierto. El próximo jefe del Gobierno de Berlín confía en que el endurecimiento de la política migratoria, con el rechazo de solicitantes de asilo en la frontera y vuelos de deportación, le ayude a confluir con la corriente dominante en Europa y a restar oxígeno al empuje xenófobo de Alternativa para Alemania. No terminan aquí las urgencias, que reclaman liderazgo sólido en casa y en el conjunto de la UE a un canciller que, al menos en el plano retórico, se muestra ya muy consciente del desafío que supone lograr una paz justa y duradera en Ucrania con Estados Unidos del lado de Putin.