Dosis de realidad en Arabia Saudí

El inicio de las conversaciones en Riad entre EEUU y Rusia enfría el optimismo de Donald Trump y constata la distancia de sus posiciones sobre la paz y la tenacidad de Kiev en seguir luchando

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Editorial DN

Publicado el 19/02/2025 a las 05:00

El encuentro entre delegaciones de Estados Unidos y de Rusia celebrado este martes en Riad, con el objetivo de alcanzar un acuerdo de paz para Ucrania sin la participación del Gobierno de Kiev y con una maniobra deliberada para dejar de lado a la Unión Europea, no augura resultados satisfactorios ni para las democracias ni para la integridad territorial de los países. 

El secretario de Estado de EE UU, Marco Rubio, reprochó a la UE no haber sido capaz de acabar con la guerra durante tres años, un argumento que revela hasta qué punto la Casa Blanca tiende a pasar por alto la naturaleza de la agresión del régimen de Vladímir Putin a la propia existencia de la nación vecina. 

La insistencia estadounidense en poner fin a las hostilidades con celeridad puede sonar alentadora, pero la apuesta por unas conversaciones bilaterales anticipa más una solución impositiva que inclusiva. El problema no está sólo en la improvisación. Se encuentra sobre todo en la disposición mostrada por la Administración Trump a aceptar las condiciones soñadas por el Kremlin. 

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Pero las negociaciones iniciadas en la capital saudí entre EE UU y Rusia no invitan al optimismo que derrochaba Donald Trump. No sólo por la frialdad de sus delegaciones y la lejanía de sus posiciones sobre Ucrania, un poco más desamparada desde este martes. Una cosa es que los negociadores se vuelquen en recomponer las relaciones entre ambos países. 

Pero otra es que den prioridad a sus intereses económicos, con protagonismo a una nueva relación energética. Estados Unidos ya ha dado prioridad a los recursos minerales de Ucrania a cambio de apoyo militar. Rusia pretende salir de Riad aliviada de los castigos impuestos por las sanciones internacionales. 

El martes, las delegaciones ni siquiera se atrevieron hablar de “acercamiento” por la paz tras cinco horas de reunión. Esto acaba de empezar, y la realidad apunta a que Kiev tiene capacidad suficiente para seguir luchando, que la UE prepara un nuevo paquete de ayuda militar a Ucrania que podría superar a todos los anteriores y que Putin, al menos de momento, no puede cantar victoria.

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