Aguas revueltas en la Educación foral
Los alumnos de la red pública sufrieron este jueves la tercera huelga del curso mientras los sindicatos nacionalistas cargan contra los profesores del PAI y el abandono escolar se dispara en Navarra

Publicado el 31/01/2025 a las 05:00
El tremendo aguacero que este jueves regó Navarra de Norte a Sur simboliza el estado actual de la Educación foral, donde las aguas parecen bajar revueltas en diferentes áreas. La principal, la concerniente a la red pública, donde el pulso sindical por las mejoras laborales que mantienen algunas centrales con el departamento de Educación llevó a que miles de familias navarras sufrieran la tercera huelga en lo que va de curso. Y eso sin finalizar aún enero.
En esta ocasión, los sindicatos nacionalistas, con LAB, Steilas y ELA a la cabeza (CCOO también se sumó), compartieron dudosos recursos para escenificar su plante, como pintadas o el bloqueo de puertas con cadenas en institutos públicos de Pamplona que ellos mismos subieron a sus redes sociales.
Los sindicatos, en esencia, demandan una subida salarial, bajada de la ratio alumno/profesor y una mayor estabilidad de la plantilla. Y es aquí donde se hace complicado entender la lógica de los representantes del profesorado.
Porque mientras denuncian en las calles el alto nivel de interinidad, han recurrido ante el Supremo para que anule las 352 plazas de funcionarios PAI en Navarra. Es decir, aseveran combatir la precariedad precarizando aún más a sus compañeros del Programa de Aprendizaje en Inglés, en la diana del nacionalismo pese estar azotado por la interinidad, y ser el mayoritario en la red pública. Difícilmente podrá beneficiar esto en algo a la calidad de la educación de todos.
Tampoco es sencillo asimilar para familias de la red pública que a sus hijos les imparta clase como profesor suplente un condenado por pertenecer a ETA, que es lo que está ocurriendo en Tudela ante el silencio de los sindicatos y el manifestado “disgusto” y enojo del consejero Gimeno.
Y todo esto cuando acaban de conocerse los últimos datos de abandono escolar. Navarra sigue con la tercera cifra más baja de España, cierto, pero encadena dos años aumentando el porcentaje de alumnos que dejan de estudiar. En 2022 eran el 5,7%. En 2023; el 6,5%. El año pasado, el 9,9%. Y ojo, los chicos duplican la cifra femenina de los que dejan los libros. Los problemas reales de la educación.