Cartas de los lectores

La sanidad navarra: de 'Guatemala a Guatepeor'

Un grupo de personas aguardan en la sala de espera de la consulta de Pediatría en el Centro de Salud de Peralta
AmpliarAmpliar
Un grupo de personas aguardan en la sala de espera de la consulta de Pediatría en el Centro de Salud de Peralta
Un grupo de personas aguardan en la sala de espera de la consulta de Pediatría en el Centro de Salud de Peralta

CerrarCerrar

Fco.Villarroya Ros

Publicado el 28/01/2025 a las 05:00

Me gustaría dirigirme al señor Consejero de Salud. Paso a presentarme: soy médico jubilado desde hace poco más de un año. Mis últimos nueve años de ejercicio profesional los desempeñé en el ámbito rural como médico de A.P. No me mueve ningún interés partidista al escribir esta carta.

Recientemente le he escuchado en una emisora de radio vanagloriándose con los datos que ofrece sobre el estado de las listas de espera en nuestra Comunidad. Parece vivir en el mundo de Yupi, ajeno a la realidad. ¿Por qué no ofrece los datos completos sobre esos listados?, ¿por qué no aporta cara al público los datos de las listas de espera “de seguimiento” y solo se refiere a las consideradas como “primeras consultas”? Cuando un paciente padece una afección crónica o un proceso que por su posible gravedad requiere la atención regular en el medio hospitalario, sucede que en muchos casos pasan al estado limbo. En el sistema informático pasan a la situación de “reserva aproximada” con una dilación insospechada. Un paciente que ha sido visto y diagnosticado por el especialista hospitalario, recibe la recomendación de ese mismo especialista para futuras visitas de seguimiento. En ese preciso momento deja de formar parte de las listas de espera de las que ellos presumen y, como le digo, pasa en muchísimos casos al estado limbo. ¡Hemos arreglado la estadística! La reclamación oral/telefónica no sirve de nada y la escrita apenas.

Están fomentando la elección de la sanidad privada mientras se llenan la boca con las bondades de la sanidad pública. El paciente, si puede, huye de este bucle infernal, porque no le dan otra opción. Así, también disminuyen las listas de espera. Se trata de la política menos social que puede existir.

En relación con el apartado anterior, indague lo que muchos médicos del sistema público opinan sobre su inclinación hacia el sistema privado cuando llegue la hora de la jubilación. Su recomendación suele ser “hazte un seguro privado” y la coletilla “....porque esto va de mal en peor”. ¿Por qué de un plumazo han resuelto las listas de espera, por ejemplo, en Dermatología? Cinco mil pacientes que ya no figuran en las mismas. Vamos cuadrando las estadísticas.

¿Por qué la sanidad navarra ya no resulta atractiva y no es referente nacional para los médicos del resto de España? La falta de recursos, la complejidad de los procesos asistenciales, las condiciones de temporalidad en los contratos y las diferencias salariales con médicos de otras CC.AA. colindantes, pueden ser definitorios. El señor consejero forma parte de la mentira política que, a modo de pócima mágica, contiene entre sus ingredientes, una buena dosis de autocomplacencia, otra de camelo, sin olvidar el toque sutil del populismo inoperante. Le invito a que, entre reunión y reunión con su gabinete, utilice una semana de su trabajo para realizar un estudio de campo, acercarse a una consulta de A.P. y oír las quejas de los pacientes y la impotencia de los médicos. Escuche a los pacientes con atención y con su sosegada parsimonia responda a los improperios de muchos de ellos porque están hartos de esperar. Jamás la Administración -en este caso sanitaria- ha dispuesto de tantos “gerentes” y jamás la gestión resultante ha sido tan nefasta.

Lo peor de toda esta situación es que elegir entre “Guatemala o Guatepeor” es triste, muy triste. Pero, desde luego el señor Domínguez es de forma destacada miembro de Guatepeor. Tengo entre mis autores preferidos a Mark Twain, además de sus obras es autor de frases geniales, “el hombre es el único animal que come sin tener hambre, bebe sin tener sed y habla sin tener nada que decir” o “hay mentiras, grandes mentiras y estadísticas”. Elija, señor Domínguez, ¿con cuál se queda? ¿O prefiere las dos?

Fco.Villarroya Ros

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora