Más tensión en el gobierno de Sánchez
El choque entre la vicepresidenta Yolanda Díaz y el ministro de Economía a cuenta de la jornada laboral estalla en el seno del Gobierno, y se suma a los numerosos frentes que debe afrontar

Publicado el 05/01/2025 a las 05:00
Por si no hubiera encarado el recién estrenado 2025 con suficientes frentes en el horizonte, a Pedro Sánchez le ha estallado un nuevo desencuentro en el seno de su propio Gobierno a cuenta de la reducción de la jornada laboral. Apenas unas horas del nuevo año han bastado para que las dos patas del Ejecutivo de coalición, PSOE y Sumar, choquen con estruendo en una de las medidas que los de Yolanda Díaz tienen como su principal caballo de batalla.
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo denuncia “desacuerdos manifiestos” con el Ministerio de Economía dirigido por Carlos Cuerpo en cuanto al salario mínimo y a la reducción de la jornada laboral. Discrepancias que la dirigente de Sumar imputa al desencuentro con el PSOE, hasta calificar la actitud de Cuerpo, su socio en el Consejo de Ministros, como “casi de mala persona”. La vicepresidenta se considera desautorizada por la parte mayoritaria de la coalición, mientras consagra como fruto incuestionable del diálogo social el acuerdo alcanzado entre el departamento de Trabajo y las centrales sindicales CC OO y UGT.
¿ERES SUSCRIPTOR? AQUÍ TIENES MÁS INFORMACIÓN SOBRE ESTE TEMA
Amplía la información sobre OPINIÓN en la edición e-paper de Diario de Navarra, disponible a diario para suscriptores de papel y PDF
A pesar de que la reducción de la jornada laboral forma parte del ideario compartido por PSOE y Sumar, esta última formación parece sentirse necesitada de realzar su impaciencia para distinguirse de los socialistas. Aunque para ello Sumar incurre en sublimar la entente suscrita con las dos principales centrales sindicales, olvidándose de que el diálogo social requiere también del concurso de las organizaciones empresariales. Sobre todo, para que sus resultados sean eficaces y no comprometan en lo más mínimo la marcha de las empresas y de la economía en su conjunto.
El mantenimiento de la tensión entre Sumar y el PSOE, en torno a medidas que precisan poner en marcha los miembros del socio minoritario de la coalición, en nada contribuye al logro de nuevos objetivos sociales. Más bien revela la incapacidad de las izquierdas de impulsar una tarea transformadora que no se limite únicamente a recurrir al BOE.