Tipos bajos no, gracias

thumb

Carlos Medrano

Actualizado el 18/11/2024 a las 10:16

Alemania ha roto su gobierno semáforo (rojo socialdemócrata, liberales amarillos y verdes). El canciller Scholz ha destituido al ministro de finanzas Lindner por sus fuertes diferencias políticas sobre deuda, gasto y estímulos. Básicamente, el canciller quiere gastar más y el ministro no le deja. Según las encuestas, el pueblo alemán quiere más ayudas, como si les cayeran del cielo.

A las puertas de la recesión, con inflación, incierto suministro energético, y empresas como Volkswagen preparando el cierre de fábricas y los despidos, parece que va a ganar la idea de más gasto público y tipos de interés bajos para estimular la economía (recordad quién manda en el BCE).

El gasto lo pagarán con más impuestos. Lo que reparte el gobierno es algo que le ha quitado a alguien primero o se lo quitará después con más impuestos. Los tipos bajos animarán más a la inflación. Como sabemos habrá varios efectos; el primero el robo del poder de compra que tienen los euros (eso es la inflación). Desde la pandemia se ha diluido el 20% del valor del euro y seguirá bajando. Los precios más altos provocan que las empresas sean menos competitivas en sus compras, especialmente en el caso alemán que tienen que comprar la energía fuera. Bueno, no todos salen perdiendo, la inflación diluye la deuda a los que la tengan, por ejemplo, los Estados. Y a estos les viene una ventaja adicional extraordinaria y es que con más inflación baten récords de recaudación.

¿ERES SUSCRIPTOR? AQUÍ TIENES MÁS INFORMACIÓN SOBRE ESTE TEMA

Amplía la información sobre OPINIÓN en la edición e-paper de Diario de Navarra, disponible a diario para suscriptores de papel y PDF

Esto está claro, ¿no? Vale, vayamos ahora a por los tipos bajos. Como todas las medidas económicas hay una parte que se ve y otra que no se ve.

Recordad el cuento de Bastiat en el que un gamberro rompía el escaparate de la carnicería del pueblo. Salía el carnicero chillando entre el barullo de gente que miraba la escena, hasta que llegaba un señor economista (de los gastadores) que les decía “no se preocupen, no es malo que le hayan roto el cristal al carnicero porque ahora tendrá que invertir en un cristal nuevo y eso hará que se estimule la economía”.

Y claro, como el señor era profesor universitario pues la gente se marchó del lugar tan tranquilamente. Lo malo es que el carnicero tenía pensado arreglar el frigorífico del establecimiento. Y para su desgracia tendría que esperar para refrigerar bien la carne porque tendría que pagar al cristalero. Pues bien, según los “economistas gastadores”, los tipos bajos hacen que las empresas y particulares se financien barato. Eso provoca que destinen menos dinero al pago de intereses y por tanto pueden invertir más estimulando la economía y saliendo de la recesión. Venga, hasta ahí bien. Lástima que demasiadas veces no invierten y lo gastan veraneando en el Caribe. Pero, ¿qué pasará más adelante? Si gastamos en nuestro país eso incentivará que haya más inflación y se disolverá el crecimiento conseguido con las termitas inflacionarias que roen nuestras monedas (ojo que la inflación beneficia a algunos). Veamos otra consecuencia que es la de abaratar la inversión. Esto provoca que las hipotecas sean más baratas. como ya pasó en nuestra célebre crisis inmobiliaria. Los tipos, artificialmente bajos, que tuvimos después de la crisis de las .COM del año 2000 fue la gasolina que prendió nuestra exuberancia constructiva. En España ha subido un 20% de media el precio de la vivienda desde 2020, ¿qué pasará si regalan las hipotecas?

En el mundo empresarial conseguirán financiarse proyectos mediocres con rentabilidades ridículas gracias a que no se remunerará el ahorro. Si el dinero es gratis, ¿qué te va a dar el banco en sus depósitos? Y ¿cómo va a prosperar un país si se invierte en proyectos de chichinabo?

Si su rentabilidad no supera a la inflación se estará tirando el dinero literalmente a la basura en proyectos que no tenían que haber nacido. Además, consumen recursos (materias primas, energía, etc.…) y contratan a personas que deberían estar trabajando en proyectos rentables. Pero claro, recordemos que muchas empresas innovadoras que nacen en Europa emigran en búsqueda de territorios propicios en los Estados Unidos. Así las cosas, en España todavía nos viene peor la bajada de tipos porque, además de lo anterior, se nos va a recalentar la economía con más inflación.

Ojalá me equivoque.

Carlos Medrano Sola. Economista en www.carlosmedranosola.com

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora