Carta
Nathalie Gaviria: "Si esta medalla sirve para poner en valor la obra de mi padre y que otros se inspiren y sigan sus pasos, sería maravilloso"
Agradece la concesión de la Medalla de Oro de Navarra a título póstumo a su padre y cuenta cómo trabajaba el sociólogo y algunos de los logros que consiguió durante "su larga carrera de ayuda a la sociedad"


Publicado el 03/11/2024 a las 05:00
Quiero agradecer a D. Manuel Rodríguez, Decano del Colegio de Sociología y Politología de Navarra, que haya presentado la candidatura de mi padre a la Medalla de Oro de Navarra 2024 y a D. Ion Martínez, profesor del Departamento de Sociología de la Universidad Pública de Navarra, que le ha ayudado a preparar la memoria porque trabajó muchos años con mi padre. Y por supuesto agradecerle al Jurado y al Gobierno de Navarra que preside Doña María Chivite habérsela otorgado.
Para mi padre era muy importante el trabajo de campo y huía del academicismo. En ese trabajo de campo de largas horas de investigación sobre el terreno establecía una relación de amistad con los colaboradores o alumnos. Por eso, el que dos de sus colaboradores hayan presentado su candidatura le hubiera emocionado. Pero que el jurado y el Gobierno de Navarra -que lo preside una socióloga como lo es Doña María Chivite- le hubiera otorgado la máxima distinción que existe en su tierra, aún más. Estoy profundamente agradecida y él lo estaría.
Mi padre seguía su intuición para desarrollar investigaciones. A veces observaba que fenómenos, como el de la inmigración, que estaban empezando a surgir en España, ya existían desde hace años en otros países. Entonces se iba a vivir unos meses a ese país para analizar si ese fenómeno estaba consolidándose bien o, por el contrario, mal. Fruto de sus investigaciones elaboraba su teoría de cómo se debía abordar el mismo tema en España (por ejemplo la inmigración en Francia). Esas investigaciones siempre le llevaban a intentar mejorar su tierra, Navarra, su tierra de adopción, Aragón, o su país… En definitiva, mejorar la calidad de vida de la gente…
En el año 1971, cuando fue profesor en Pensilvania (EEUU) se dio cuenta de que allí estaban planteándose retirar las nucleares y vino y encabezó la lucha antinuclear para conseguir parar la nuclear de Tudela y la del Bajo Aragón. Él creía que era un peligro que no se debía asumir.
Antes de esto introdujo el urbanismo en España, dirigió el estudio de “El Gran San Blas”. Trabajó con arquitectos como Fernando de Terán y Ricardo Bofill. Incluso aprovechó su amistad con Rafael Moneo para pedirle que proyectase viviendas sociales en Cortes de Navarra… Uno de los colaboradores de mi padre, Carlos Sánchez- Casas Padilla, decía de él: “Mario nos informó de algo obvio... el uso de la ciudad era una parte fundamental de la construcción del espacio. Mario era un hombre imaginativo, intuitivo y práctico, que no descuidaba la metodología ni la forma de trabajo. Quiero destacar su implicación cotidiana en cada investigación, al servicio de la cual ponía su casa, la de sus padres, su lugar de veraneo…”.
Mi padre también pensaba que “la ciudad hace más libre al hombre, especialmente a las mujeres”. Siempre trató a las mujeres como iguales. Emprendió luchas de varias índoles: la lucha contra el SIDA, la implantación del salario de Integración Social, la lucha contra las autopistas del Mediterráneo... y así seguiríamos hablando horas.
Como me dijo un amigo: “Mario era una persona renacentista, porque sabía de todo… de nutrición, de historia, de economía, de derecho, de urbanismo, de política, de fútbol…”
Cuando el hijo de alguna familia amiga no sabía qué estudiar le decían: "Mario, mira a ver si le puedes meter en algún trabajo tuyo y así aprende…". Luego alguno de ellos ha llegado a ser un gran sociólogo, como José Miguel Iribas, también de Cortes. Como decía Artemio Baigorri, periodista y sociólogo: "Un día Mario te decía que ya eres sociólogo, ¡y lo eras!".
Por eso es también tan importante esta Medalla de Oro de Navarra a mi padre, porque es el reconocimiento a su larga carrera de ayuda a la sociedad y a sus valores. Si esta medalla sirve para poner en valor su itinerario y obra y que otros se inspiren y sigan sus pasos, sería maravilloso. El deseo personal de mi padre, Mario, no era tanto su propio reconocimiento personal, como la aplicación de muchas de sus ideas e innovaciones en todo lo que pueda ser útil a nuestra sociedad.
Nathalie Gaviria, hija del sociólogo Mario Gaviria, reconocido con la Medalla de Oro de Navarra a título póstumo
