"Últimamente he hablado con varias personas que al parecer no tuvieron adolescencia"

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Lucía Baquedano

Publicado el 24/10/2024 a las 05:00

Últimamente he hablado con varias personas que al parecer no tuvieron adolescencia. Al menos esa adolescencia tan temida por padres y educadores, con hijos y alumnos que se desmandan peligrosamente. Los que hablaron conmigo no recordaban haber sido rebeldes, protestones y díscolos, sino más bien obedientes y de buen conformar. Y, como dándoles la razón, en el Semanal del domingo aparecían unos cuantos, nacidos en 1964, año en el que más niños llegaron al mundo en la historia de España. 

Al ser poco mayores que mis hijos, me alegró saber que su infancia y juventud fueron felices, que disfrutaron la vida con bastante menos que los de ahora, quizás porque los educaron los padres que vivieron los años de la posguerra con sus mil carencias, carencias que tal vez los hicieron más imaginativos a la hora de jugar, vivir la amistad y los primeros amores. Tal vez los cuatro entrevistados: una actriz, una cantante, un pintor y un chef prestigiosos, no lo tuvieron tan difícil como otros chicos nacidos en el mismo año, pero ninguno de ellos da la impresión de haber vivido en el lujo. Más bien de haber sabido disfrutar jugando en la calle, yendo de vacaciones al pueblo de la madre, de gozosas navidades familiares y divertidas partidas de chapas. 

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En fin, una infancia y adolescencia que no se diferenciaba mucho de la que tuvieron sus padres. Vida que no pueden repetir los de hoy porque todo ha cambiado. Los antiguos atractivos han sido sustituidos por otros todavía más atractivos que han hecho irrupción en la sociedad cambiándola por completo. Los padres, siempre han temido por sus hijos, pero sobre todo los de hoy, cuando las nuevas tecnologías que lo ponen todo al alcance de los jóvenes influyen tanto en ellos. Tal vez no es para abatirse sino más bien para aprovechar lo que de bueno hay en los nuevos tiempos. Por eso vendría bien recordar el sabio proverbio holandés: no se puede impedir el viento, pero pueden construirse molinos.

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