Un ataque intolerable

Actualizado el 17/10/2024 a las 19:58
Los insultos, incluso homófobos, que un grupo reducido de alumnos ha proferido al ministro del interior Fernando Grande-Marlaska, a su salida del edificio de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, merecen la más enérgica condena y una reprobación sin ambages.
Si comportamientos de este tipo son siempre injustificables, más doloso resulta que los lleven a cabo estudiantes de una institución universitaria. Como no podía ser de otra manera, las reacciones de condena a este hecho tan lamentable no se han hecho esperar. Empezando por la rectora de la Universidad de Navarra, que ha pedido perdón al ministro en nombre de la institución y ha anunciado una investigación para tratar de dar con los alumnos implicados.
A la condena se han sumado también, además de la presidenta del Gobierno, las principales fuerzas políticas de Navarra. Situaciones como las ocurridas con Grande-Marlaska son un reflejo más que preocupante de adónde puede conducir la polarización política en la que el país vive sumido desde hace tiempo. La lógica y necesaria discrepancia ideológica no puede jamás pasar la línea del insulto.