Se tiene lo que se vota

Publicado el 16/10/2024 a las 05:00
Leyendo el 'Diario de Navarra' del día 3 de octubre pasado, se puede comprobar página a página, cuál es la realidad, la situación y el pulso de esta tierra nuestra de Navarra.
Hace ya tiempo que vengo comprobando y diciéndolo públicamente, cómo la sociedad Navarra, en distintos sectores, empieza a estar más que harta de cómo se gestionan sus servicios públicos, de cómo se gestionan sus necesidades y qué repuesta se da a sus problemas, a sus problemas reales.
Porque no lo olvidemos, elegimos a nuestros presentantes políticos públicos para que resuelvan de una manera satisfactoria, eficaz y eficiente nuestros problemas. Por eso y para eso, y no para otras cosas, se les paga un salario publico. Voy a intentar resumir en algunos ejemplos lo que creo que define y da sentido al título de estas líneas.
Primer ejemplo. Hace unas semanas leíamos cómo los ganaderos del norte de Navarra denunciaban con absoluta claridad que ya no pueden más con los ataques de osos que se están produciendo en sus rebaños. Estando en una situación límite como están, una de las medidas que les proponen nuestros representantes públicos es darles unos teléfonos vía satélite para que puedan avisar, ya que son zonas sin cobertura.
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Yo me preguntaba si el teléfono vía satélite no sería para tirárselo a la cabeza al oso, para dárselo y que se lo coma, o para avisar a algún compañero a que les ayude a retirar los cuerpos del ganado una vez devorados por el oso. Osos, por cierto, que son Eslovenos, introducidos, y que son absolutamente incompatibles con la ganadería extensiva que se lleva en el Pirineo.
Y si no que se lo pregunten a quien día a día sufre sus ataques, Porque estos osos, aunque se piense por parte de algunos lo contrario, antes de hibernar no hacen la compra en el supermercado. Comen de todo y, sobre todo, comen lo que tienen a mano, ganado del que viven nuestros ganaderos y sus familias, que son nuestros vecinos de los pueblos del norte.
Segundo ejemplo. Leíamos hace también unas semanas, y esto viene también de lejos, unos carteles en los centros de salud de atención primaria, la puerta de entrada del sistema sanitario, no lo olvidemos, donde ponía que “ no se dan citas para hoy, solo se atienden Urgencias”. Todos los que vivimos en Navarra hemos podido comprobar y sufrir el deterioro constante, permanente y sin freno del sistema sanitario que nos debe atender y que pagamos con nuestros impuestos.
Un sistema que ha dejado de ser eficaz, porque, y ahí están las listas de espera, no ha sido capaz de transformarse por parte de sus responsables políticos hacia un sistema de atención integrada que dé respuesta a las nuevas necesidades poblacionales, como lo es la cronicidad, la salud mental o la prevención a la población sana.
Un sistema sanitario que exige, no solo más recursos económicos, porque es cuando más se invierte en Sanidad, si no cambios, cambios a corto y a largo plazo, cambios con una agenda estratégica de transformación sanitaria diseñada por verdaderos profesionales de la gestión y de la alta dirección.
Un fracaso del sistema en Navarra, que tiene unos responsables claros a día de hoy. Un fracaso que está haciendo que las personas deban pagarse dos veces su atención sanitaria: una vía impuestos y otra vía atención privada, si quieren no morir, literalmente en algunos casos, esperando pruebas, consultas, tratamientos o intervenciones.
Tercer ejemplo, la fiscalidad. Tanto a familias como a empresas. Si el Régimen económico de Navarra que dimana de un régimen Foral propio y que permite determinados incentivos para hacer atractiva la inversión, el empleo y el desarrollo de Navarra, lo utilizamos para convertir Navarra en un infierno fiscal, donde todos pagamos más, empresas y familias, donde las rentas medias son tratadas muchísimo peor que en el resto de España y donde las empresas son tratadas de la peor manera posible, por eso pasa lo que pasa, las que pueden no vienen, y las que pueden se van; sirva como ejemplo Acciona o la fábrica de mecheros que se iba a instalar en Aoiz.
Una ingente recaudación, que es la más alta de la historia de Navarra, que está sirviendo para gastar muchas veces en no sabemos qué, y en unos servicios públicos, que como bien se ve en todos los gráficos publicados en la edición del día 3 de octubre, percibimos todos como muchísimo peores que los que teníamos antes. Y así podemos seguir con ejemplos hasta el infinito y mas allá….y eso que se denominan gobiernos de Progreso.
Lo que no dicen es en qué dirección progresan, y si miramos los datos de los gráficos, comprobamos que suele ser siempre hacia abajo. Lo que podemos hacer es analizar qué hicieron y cómo lo hicieron aquellos quienes lograron los milagros económicos de Navarra, con D. Félix Huarte a la cabeza. Un milagro económico y laboral que no cayó del cielo, vino de personas comprometidas, profesionales y preparadas, que desde el primer día de gobierno sabían lo que tenían que hacer, y lo hicieron.
Sirvan como mínimo ejemplo, dos datos; 300 empresas, entre ellas ni más ni menos que la actual Volkswagen -Authi- en su momento, se instalaron en Navarra, con más de 30.000 empleos. Por cierto, D, Félix Huarte, a quienes los que gobiernan hoy en España y en Navarra han intentado retirar la Medalla al Mérito en el Trabajo; cuarto y ultimo ejemplo de esta realidad del mundo al revés que estamos viviendo.
Acabaré haciendo un llamamiento a todos y a cada uno de los que vivimos tanto en Navarra como en España, para que haciendo alusión al título de este artículo, pensemos a quién hemos votado cada uno de nosotros. A quiénes hemos elegido con nuestro voto, como nuestros representantes, directivos y gestores públicos, qué están haciendo con él, y actuemos en consecuencia, para cambiar esta realidad que vivimos, un realidad que mejora o empeora no por ciencia infusa, si no que depende de las personas que ocupan nuestras más altas responsabilidades publicas y que gestionan nuestro dinero.
David Sainz Jiménez. Sociólogo. Primer Director de la Agencia Navarra de Emergencias y Profesor de Sociología