"En Europa mandan los altos funcionarios y ¿qué se puede esperar de ellos?, pues regulación. Draghi dice que hay que desregular, y estoy de acuerdo"

Actualizado el 18/09/2024 a las 08:52
La UE ha encargado un informe a Mario Draghi sobre competitividad por el incremento del diferencial de prosperidad económica de USA, e incluso China con la vieja Europa. La UE se ha convertido en un actor secundario, casi irrelevante, a nivel mundial. Después de las recientes elecciones europeas se han desayunado con nuestra evidente decadencia. Él no lo dice, pero yo me atrevo a señalar que es un problema de valores. Se han olvidado los valores que nos hicieron como fueron el trabajo, el ahorro, la liberalización de la economía, la apertura al comercio exterior, es decir, el capitalismo. Pero esa sociedad rica ha degenerado en una sociedad de los derechos y no tanto de las obligaciones, que cree que lo normal es la abundancia (porque no han pasado hambre como nuestros abuelos) e infantilizada por unos gobernantes que cada vez nos marcan un camino más estrecho entre lo que está prohibido y lo que es obligatorio.
En Europa mandan los altos funcionarios y ¿qué se puede esperar de ellos? pues regulación. Draghi dice que hay que desregular, y estoy de acuerdo. También ha mostrado que no hay ni una empresa multinacional en Europa nacida en estos últimos 50 años. La energía en Europa es más cara, y esto tiene que ver con que nos han erigido como salvadores del medioambiente del planeta tierra. Siendo solo el 5% de la población mundial, se han encargado de perseguir la energía barata del petróleo, el gas y la nuclear (aunque en esta parece que están reculando, por cierto, España no). Nos quieren imponer, si nadie lo impide, la prohibición de fabricar coches de combustión aniquilando una de las pocas industrias en la que éramos competitivos a nivel mundial (el que no lo crea que pregunte a la Volkswagen). Amalgaman todo ello con su nuevo testamento que es la agenda 2030 en la que predican que tenemos que estar a favor de lo bueno y en contra de lo malo. Mientras tanto los estadounidenses, a los que desde aquí se les mira con superioridad moral, son cada vez más prósperos que nosotros, tienen un mercado más atractivo y no solo para invertir en Wall Street. Las empresas tecnológicas que nacen aquí vuelan a USA a prosperar por culpa de nuestra incontinencia legislativa y altos impuestos. Somos un vivero de los Estados Unidos.
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La enfermedad europea ha sido la elección del modelo autoritario chino, en vez del modelo liberal americano. Tenemos un sanedrín de altos funcionarios que no han trabajado ni un minuto en su vida en el sector privado controlando nuestro futuro económico y también, cada vez más, controlando nuestra vida privada. La mayor innovación de los últimos años es la obligación de que las botellas de plástico tengan pegado el tapón. Habría que recordarles que el éxito de China ha sido la liberalización de su economía. Ahora dicen que van a bajar los tipos de interés para estimular la economía. Con tipos demasiado bajos van a hacer que salgan adelante proyectos de baja rentabilidad que no deberían prosperar. Y otras consecuencias muy graves como echar gasolina a la subida de precios de la vivienda.
Propone Draghi que todos los años, para recuperar el tiempo perdido, se gasten 800.000 millones de euros de inversión. Visto el resultado de los fondos Next Generation, parece que no les parece suficiente y aún quieren más. Ese dinero va a ser capturado, como siempre, por los lobbies que mejor se muevan alrededor de los despachos en Bruselas. Y al final lo va a pagar en forma de deuda la siguiente generación. El dinero retrasa la solución, es decir, que si tienes una industria que no es competitiva y le das una buena millonada conseguirás que no espabile. ¿para qué va a espabilar si tiene las arcas llenas? Debemos reaccionar ya, porque llevamos demasiado tiempo desorientados, y recordar que lo que nos sacó de pobres fue el capitalismo, como dice el profesor Bastos “trabajo duro y ahorro”. Lo demás son parches que agravan la situación. Menos regulación y menos impuestos para favorecer a los empresarios. Sí, los empresarios, que son los que generan la riqueza junto con los trabajadores bien formados. Nos queda la esperanza de que ahora hay más gente consciente de la situación, primer paso para hacer algo en la dirección correcta.
Carlos Medrano Sola es economista