"En nuestra tierra siempre se ha bebido mucho. Si los mayores volvemos la vista atrás, a las fiestas de antaño, lo podemos constatar"

Publicado el 05/09/2024 a las 05:00
A la hostelería y a mí nos preocupa el botellón. Ellos piden que no se los criminalice, ya que no venden alcohol a menores y, servidora, que tiene nietos jóvenes se echa las manos a la cabeza cuando oye que los adolescentes empiezan ya con borracheras a los catorce años.
Los hosteleros culpan de ello al botellón y a quienes bajo manga les venden la bebida. Pero en nuestra tierra siempre se ha bebido mucho. Si los mayores volvemos la vista atrás, a las fiestas de antaño, lo podemos constatar.
Ahora no solo se bebe, sino que se derrama el vino sobre las camisas, como haciéndolas símbolo de lo que debe ser. Sin embargo antes eran adultos los que veíamos por la calle con unas copas de más, y no chiquillos, sobre todo chiquillas, de catorce años, que ya empiezan a beber en las fiestas de fin de curso del colegio.
¿ERES SUSCRIPTOR? AQUÍ TIENES MÁS INFORMACIÓN SOBRE ESTE TEMA
Amplía la información sobre OPINIÓN en la edición e-paper de Diario de Navarra, disponible a diario para suscriptores de papel y PDF
Hay que tomar algo antes de salir para animarse, suelen decir, sin pensar que para ello bastaría su juventud, y repitiendo sin saberlo lo que un día me contó un exalcohólico: si me bebía media botellica, era el tío más salado del paseo. ¡Hay que acabar con el botellón!, claman los hosteleros que encima van a quedarse sin sillas y mesas anunciadoras de bebidas, como antes se quedaron sin ceniceros, porque no es bueno hacer publicidad del alcohol.
Pero lo que son las cosas. Tras haber leído en el periódico la buena disposición de los tales para que los jóvenes no beban, tres páginas más adelante son los bodegueros quienes muestran preocupación por lo contrario: “El vino navarro busca al público joven para recuperar las ventas”, dice el titular dejando patidifusa a más de una abuela. ¿Se estarán refiriendo a los jóvenes no tan jóvenes, o sea a los de dieciocho años? ¡Ay, ay, ay! que el vino debe de ser una gran cosa si se bebe con tiento y moderación, pero, ¿a qué edad empieza eso del tiento y la moderación? Porque ahora parece que son multitud los que como en la canción, quisieran ser patos para nadar.