Venezuela, en el callejón
La aguda crisis social y política en el país empuja a explorar un acuerdo, por improbable que sea, sobre el resultado electoral para evitar un estallido aún mayor de la violencia

Publicado el 07/08/2024 a las 05:00
Transcurridos diez días desde las elecciones, sigue sin conocerse un pormenorizado escrutinio definitivo de las presidenciales de Venezuela y sin ser publicadas las actas de las votaciones que permitirían certificar los resultados con todas las garantías.
El cúmulo de indicios que cuestionan la limpieza del proceso, más próximo a una farsa que a los mínimos exigibles en una democracia, y la terca negativa de Nicolás Maduro a mostrar pruebas de su supuesta victoria, proclamada precipitadamente por el régimen, justifican que la UE, Estados Unidos y hasta los líderes latinoamericanos más contemporizadores con el chavismo no le otorguen credibilidad alguna.
Sí se la conceden a los documentos exhibidos por la oposición que apuntan a un holgado triunfo de su candidato, Edmundo González.
Acorralado por las evidencias, la presión de la comunidad internacional y la masiva movilización de una ciudadanía desesperada por una explosiva mezcla de miseria y falta de libertades, la respuesta del Gobierno en forma de intimidación y despliegue de su potente maquinaria represiva ha dejado al desnudo su carácter autoritario.
El explosivo clima social y político en el que se halla sumido el país, con una veintena de muertos y más de 2.000 detenidos en las protestas callejeras, empuja a buscar una salida que no puede pasar, como pretende Maduro, por que el Tribunal Supremo -su brazo judicial en un Estado sin división de poderes- dirima sobre el veredicto de las urnas.
Lo contrario equivale a exponerse al serio riesgo de un estallido de violencia. Por muy remotas que sean las posibilidades de éxito, resulta obligado explorar un eventual acuerdo que devuelva una cierta estabilidad a Venezuela a partir de una verificación independiente de los resultados.
La decisión de la Fiscalía de investigar a la líder opositora María Corina Machado y a Edmundo González por “instigación a la insurrección” habla por sí sola sobre las intenciones del chavismo. En estas horas críticas cabe reclamar la máxima responsabilidad a todas las partes implicadas para poder sacar a Venezuela del callejón en el que se encuentra.