Jornada de histeria en las bolsas
El miedo a una recesión en EE UU sacude los mercados bursátiles aunque parece prematuro augurar un cambio de tendencia
en la economía mundial

Publicado el 06/08/2024 a las 05:00
Una ola de pesimismo se ha apoderado de repente de los mercados financieros, que se asomaron este lunes al abismo de una jornada negra tras haber dado ya muestras de debilidad la pasada semana.
La economía global, que ha resistido con entereza las crisis derivadas de la pandemia y de las guerras en Ucrania y Gaza, se enfrenta a incertidumbres que ensombrecen su futuro y amenazan con lastrar su dinamismo a corto plazo.
Algunos indicadores, como el frenazo en la creación de empleo en Estados Unidos, donde el paro encadena cuatro meses al alza, alimentan esa inquietud, ante la que las bolsas han reaccionado con una histeria que no parece tener una exacta correspondencia con la situación actual y que probablemente incorpora una corrección para recoger beneficios tras el espectacular rally alcista que han protagonizado en los últimos años.
El mayor derrumbe del Nikkei -el índice de referencia de Tokio- desde el ‘crash’ de 1987 al desplomarse un 12,4% instaló en los inversores de todo el planeta sentimientos oscilantes entre el agudo nerviosismo y el pánico.
A ello se suma el renacido temor a que el esperado aterrizaje suave de la actividad en EEUU derive en una recesión, un fantasma que ha cobrado fuerza por el deterioro del mercado laboral en julio y otros datos que apuntan a un enfriamiento de la actividad. E
l hundimiento en la disparada cotización de los gigantes tecnológicos tras unos resultados inferiores a los esperados completa un panorama en el que la Reserva Federal vuelve a estar en la diana de la crítica por retrasar al menos hasta septiembre las rebajas del precio del dinero.
Es posible que se vea obligada a hacerlo a un ritmo superior al previsto para impulsar el crecimiento si nuevos indicadores apuntan una ralentización intensa.
Los bancos centrales -también el BCE- han de permanecer vigilantes para evitar errores del pasado en forma de respuesta tardía en el manejo de los tipos. Pero parece muy prematuro proclamar un cambio de tendencia aunque las bolsas se comportaran este lunes por momentos como si estuviera a punto de materializarse.