Cartas de los lectores
Navarra, a propósito de Ayuso


Publicado el 22/07/2024 a las 07:14
A propósito de los comentarios sobre Navarra de la señora Isabel Díaz Ayuso, creo que deberíamos hacer una reflexión. Seguro que hay otras muchas personas que piensan lo mismo sobre nosotros. Aunque es un problema sencillo, básicamente de desinformación, su solución puede resultar un tanto laboriosa. Es necesario hacer una importante labor pedagógica para informar adecuadamente a la ciudadanía, tanto de fuera como de dentro de Navarra, porque me da la impresión de que Navarra es la gran desconocida para muchos.
Navarra tiene algo que otros muchos territorios ya quisieran para ellos, como es su historia. Durante más de 1.000 años se han forjado nuestras fronteras y nuestros derechos históricos, para dar lugar a nuestra propia identidad y a lo que hoy nos distingue, nuestros Fueros. El origen de Navarra data del siglo VIII cuando nace como reino independiente, llamado inicialmente Reino de Pamplona. En 1162 pasa a llamarse Reino de Navarra y consolidarse como entidad política independiente del resto de los reinos de la península ibérica. Durante este período, los fueros se concibieron como un conjunto de leyes y costumbres que regulaban la vida y el gobierno del Reino. En el siglo XV se produjo la primera fase de la formación del Estado Español, con la unificación de las coronas de Castilla y Aragón, y la incorporación del Reino de Navarra, quedando a salvo todos sus fueros, leyes y costumbres. En 1841 Navarra deja de ser Reino, acepta el sistema constitucional y judicial español, a cambio de mantener su régimen foral. Sobre estos antecedentes, la Constitución de 1978 ratifica los derechos históricos de Navarra, y se plasma en la Ley de Amejoramiento del Régimen Foral de Navarra, que es la que regula nuestra autonomía fiscal.
Pero para que nadie se equivoque, el hecho de tener ciertos derechos históricos reconocidos en la propia Constitución Española, no significa que Navarra no aporte lo mismo que cualquier otra comunidad a los gastos generales del Estado. Navarra contribuye con el PIB nacional y con la financiación de las cargas generales del Estado no asumidas, a través de un instrumento regulatorio llamado Convenio Económico.
Esta es la auténtica realidad de nuestra tierra, que como vemos tiene un marcado carácter histórico y nada que ver con criterios políticos. Me resulta muy ingrato cuando se compara a Navarra con otras comunidades con ciertos privilegios o autonomías fiscales. Los logros obtenidos por estas comunidades, que son relativamente recientes en el tiempo, son concesiones puramente políticas que han conseguido las actuales tendencias nacionalistas e independentistas, pero sin ningún tipo de raíz histórica. Navarra es una Comunidad Foral y Española, una tierra singular y rica por sus contrastes, tanto a nivel social, como cultural, político, climatológico, paisajístico y lingüístico. La singularidad de nuestra tierra está en sus diferencias. Mientras en el norte hace fresco, en la Ribera el bochorno nos abrasa, y cuando en la montaña hace frío, en la Ribera el cierzo nos congela. Mientras en el norte se saludan diciendo “kaixo”, nosotros decimos “euu”. En una parte de Navarra se habla la lengua vasca de forma natural, mientras en el resto apenas se conoce. Curiosamente su origen, que es uno de los más antiguos de Europa, está en Navarra.
Pues bien, la verdadera riqueza de Navarra está en sus manifiestas diferencias, en su diversidad y en su pluralidad, existiendo un nexo de unión entre zonas tan distintas como la Montaña y la Ribera, como es nuestra historia y nuestros Fueros, es decir, nuestra propia identidad. Debemos alejarnos de las nuevas corrientes que dicen ser modernistas y progresistas, y centrarnos en defender lo nuestro, desde el respeto, la libertad y la pluralidad. Está claro que muchos quisieran nuestra historia, para dar legitimidad a sus propósitos. Este es el mayor de nuestros tesoros. Sepamos preservarlo. Como decía al principio, hay un largo y trabajoso camino por recorrer. Una labor pedagógica acerca de qué es Navarra y de donde viene, educando e informando desde pequeños en los colegios, ilustrando en los libros de historia, mediante charlas informativas, etc. que, a pesar de ser una labor lenta, a buen seguro, tendrá efectos positivos y máxima eficacia en el largo plazo. ¡Aúpa Navarra!
Javier Martón Pérez