Asiron, selección

Publicado el 14/07/2024 a las 05:00
He seguido esta Eurocopa preso de una demencia propia de Julio Maldini, ya saben, el comentarista de Movistar que se sabe de memoria las alineaciones de los equipos de segunda división de Azerbaiyán. Tras ver el partido contra Croacia tuve una visión, y así lo dejé escrito en el chat donde los amigos compartimos opiniones sobre fútbol, literatura política y memes: “La final será España-Suiza”. Me falló el equipo de Heidi, pero ahí está hoy la selección española, que crea alegría con los pies para todos los aficionados, salvo para Asiron, que vive saltando la cerca de sus contradicciones. Debe de amargar el carácter vivir de espaldas a la realidad, pues nuestro alcalde, que vestido con chaqué y chistera nos propone un disfraz de nochevieja, afirmó que los partidos de la selección “No interesan a nadie”. Es un desprecio dirigido a los tres navarros que juegan en la selección española: Mikel Merino, Iñaki Williams y Álex Remiro. Finalmente, ha colocado una pantalla en Japón. Con o sin pantalla gigante en Yamaguchi, la gente se beberá la mezcla explosiva de ver la final de la Eurocopa con el pañuelo de San Fermín al cuello. Basta darse una vuelta por los bares para comprobar la cantidad de pantallas de televisor frente a las cuales nos reunimos muchos navarros a los que Lamin Yamal nos atraganta el cordero al chilindrón con un gol de videojuego; una carrera por la banda de Nico Williams o un testarazo del Nuréyev Mikel Merino. Esta selección se ha especializado en cerrar bocas o dejarlas con la mandíbula descolgada. Al alcalde le ha ocurrido ambas cosas al mismo tiempo. Ahora sólo falta verlo recibir con honores a los tres navarros que regresarán de Alemania como subcampeones de la Eurocopa, o como todos deseamos con la cabeza de sir Francis Drake en una bandeja. Quizá no pueda asistir y delegue sus su presencia en el acto porque debe disfrazarse para presidir una corrida de toros.