"Alimentos tan normales como el pescado, las verduras, o la simple harina de trigo tan presentes en nuestras cocinas, son fuente de grandes problemas"

Publicado el 04/07/2024 a las 05:00
Por lo que oigo a mi alrededor, el preparar hoy día una comida familiar cada vez es más difícil: tengo un hijo vegetariano, un nieto celíaco y una nuera alérgica al champiñón, te dice cualquier amiga, que se las ve y se las desea para componer un menú navideño o de cumpleaños que no perjudique a ninguno de los comensales. ¿Por qué hay ahora tantos problemas alérgicos? Alimentos tan normales como el pescado, las verduras, o la simple harina de trigo tan presentes en nuestras cocinas, son fuente de grandes problemas.
Pero quizás pueda ser un consuelo para quien se ocupa de los menús familiares saber que no está solo. Que otros cocineros también tienen sus problemas a la hora de alimentar a su clientela. Lo descubrí hace unos días a través de la radio. Difícil, sí, tiene que resultar llenar saludablemente los estómagos de un equipo de fútbol.
Además, en el equipo español desplazado a Alemania no están solo los jugadores; para más de ochenta personas deben esmerarse en la cocina de donde no debe salir nada que lleve azúcar o harina según lo estimado por el nutricionista, que más bien se inclina por los boniatos al horno, que al parecer no engordan nada. Y menos mal que se llevaron jamón de España, porque la mayor parte de las viandas tienen que comprarlas allí, donde tal vez no encuentran lo necesario para el menú futbolístico. Imagino además, que aunque fuertes y sanos, puede que, como cualquier hijo de vecino, alguno de los hispanos futbolistas sea celíaco o alérgico a cualquier alimento de los permitidos. Mira que si lo es al boniato, que al parecer es su comida principal...
O sea, que aunque nunca se me ocurrió pensarlo, el cocinero futbolístico tiene los mismos problemas que los más entregados padres de familia numerosa.