Cartas de los lectores
A la Residencia San Gregorio de Buñuel


Publicado el 29/05/2024 a las 05:00
Hace un mes un familiar de 91 años tuvo la mala pata, nunca mejor dicho, de romperse la cadera. Operación y estancia en el hospital Reina Sofía de Tudela, atención y servicio óptimos. Llegado el día del alta médica, había que tomar la decisión de a dónde ir la paciente: domicilio con asistencia o centro residencial. Ahí es donde entra la controversia por diferentes aspectos, por uno lo económico (que creo es elevado bajo mi punto de vista y sin entrar a valorar si es no lo correcto, aun siendo plaza concertada) y el otro aspecto es el emocional.
Al final optamos por la residencia San Gregorio de Buñuel, desde el principio la sintonía con la dirección fue óptima, la confianza y la cercanía fueron patentes. Una vez en el centro nuestras impresiones quedaron reflejadas perfectamente; se trataba de un gran centro asistencial. Desde el primer minuto todo fueron muestras de cariño, afecto, cercanía y ánimos -¡muchos ánimos!- para que no pensásemos que dejábamos al familiar en un lugar inhóspito y desangelado. Este pasado fin de semana, en la residencia, se ha producido un contratiempo con el ascensor y ha habido que acoplarnos a dicha situación. Tanto familias como trabajadoras hemos remado ante la dificultad en la misma dirección, priorizando la atención a los residentes, ante todo. Aquí es donde uno ve “in situ” el gran equipo de profesionales con el que cuenta dicho centro residencial. Las instalaciones y equipación de un centro de estas características es muy importante, pero lo valioso realmente en este caso, está en su equipo.
Sirva esta carta como agradecimiento a todas y todos por el trabajo y esfuerzo que hacen día a día hacia nuestros familiares. Enhorabuena a todo el equipo humano de la Residencia San Gregorio. Gracias al director, Juanma, por su cercanía, a Ana, trabajadora social, por su disposición, gracias a las cuidadoras por sus cuidados y apoyo - Iciar, Antonia, Yoli, Pili, Tatiana, Marem, Nizzan, Magdalena, Diego, Alejandro, Mireia, Mila (enfermera), Ana (cocinera), Irene (fisioterapeuta), servicio de limpieza, etcétera-. Sé que me dejo algún nombre, por eso pido disculpas a quien omita.
Germán Sangüesa Arriazu