"EH Bildu ha estado a un paso de ganar las últimas elecciones en Euskadi. En buena medida se debe a la habilidad abertzale para el disfraz"

Publicado el 25/05/2024 a las 05:00
Los supervivientes de la epidemia de desmemoria que padecemos recordarán aquel día de marzo del 2006 en el que ETA declaró una tregua indefinida. Y recordarán asimismo que la tregua se rompió a los pocos meses con el asesinato de dos trabajadores ecuatorianos en la T4 de Barajas. El anuncio había sido hecho de la manera habitual: tres etarras encapuchados tras una mesa con el anagrama de la banda al fondo. Pues bien, la lectora del comunicado, Ainhoa Ozaeta, que ocupaba el centro de aquel trío coleóptero y kafkiano -la del medio de los bichos-, ha pronunciado esta semana una conferencia en un congreso organizado por la Universidad del País Vasco. El título de la charla llama la atención: ‘El bienestar de los vascos en el contexto europeo’. Aunque entre un hecho y otro hayan transcurrido dieciocho años, hay algo confuso en este tránsito de promotora del malestar a docente del bienestar. Se entendería mejor si al acabar su intervención la ponente se hubiera dirigido a consolar a familiares de víctimas y pedirles perdón, y acto seguido al juez para aclarar algunos atentados no resueltos de la época en la que mandaba en ETA. De ese modo su recorrido académico estaría en armonía con el recorrido ético del que tanto se habla y que a este paso va camino de quedar en una cantinela ornamental de los discursos. Pero el posterrorismo ha traído paradojas como esta y aun más sangrantes, si se nos permite el adjetivo. Hay precedentes, ya saben, el innombrable Ternera instalado en la comisión de Derechos Humanos del Parlamento Vasco. En cuanto a la Universidad, a bastante zarandeo la someten sus miembros afines al etarrismo más levantiscos como para pedirle cuentas de una actividad que escapa a su control. Y, además, siempre ha dicho que a la institución universitaria le corresponde estar en la vanguardia de las corrientes sociales en boga. Del terrorismo al coaching también puede ser una de esas tendencias, no la menospreciemos. EH Bildu ha estado a un paso de ganar las últimas elecciones en Euskadi. En buena medida se debe a la habilidad abertzale para el disfraz, sobre todo si se ha sacado del baúl de las políticas sociales y las bellas palabras -como bienestar- que las acompañan.